TikTok ha anunciado que ha desarticulado más de una docena de campañas de influencers encubiertas en su plataforma desde enero, incluyendo una originada en China. En una entrada de blog, la empresa ha señalado que empezará a informar públicamente sobre estas campañas, donde redes de cuentas coordinadas intentan influir en el discurso político. El objetivo, según la red social, es “aumentar la transparencia sobre nuestro trabajo para contrarrestar agresivamente los intentos de influencia”.
En este primer informe, TikTok detalla 15 campañas de influencers que involucraban a 3.000 cuentas con millones de seguidores. En febrero, la compañía desmanteló una red de 16 cuentas operadas desde China que apuntaban a usuarios estadounidenses. Estas cuentas falsas amplificaban narrativas positivas de China, promoviendo sus políticas gubernamentales y su cultura, y acumulaban unos 110.000 seguidores.
En marzo, TikTok eliminó una red de 52 cuentas desde Ucrania, con 2,6 millones de seguidores. Estas cuentas publicaban contenido clickbait a favor de Ucrania, intentando manipular el discurso sobre la guerra entre Rusia y Ucrania. Además, la compañía ha identificado varias campañas en Indonesia, Venezuela, Alemania e Irán, entre otros países, que intentaron manipular la opinión política.
TikTok también planea restringir aún más el alcance de las cuentas de medios estatales en la plataforma. Estas cuentas no aparecerán en el feed “Para ti” ni podrán anunciarse fuera de sus países de origen.

Esta revelación se da en un contexto en el que TikTok se enfrenta una posible prohibición en los Estados Unidos, donde un proyecto de ley podría obligar a su compañía matriz, ByteDance, a desinvertir en la app, tensionando aún más las relaciones entre Estados Unidos y China. Los defensores de la ley argumentan que TikTok podría usarse para influir en los estadounidenses y que el Gobierno chino controla el algoritmo de recomendación de TikTok, aunque hasta el momento no han presentado pruebas concretas.
TikTok no es la única plataforma utilizada por gobiernos para influir políticamente en la población. Meta y Google informan regularmente sobre operaciones de influencia que detectan y eliminan. En 2018, Facebook cerró un “comportamiento auténtico coordinado” destinado a influir en las elecciones de Estados Unidos, y en 2022, Twitter, Facebook, Instagram y WhatsApp descubrieron y eliminaron una campaña que promovía intereses estadounidenses en el extranjero, atacando a adversarios como Rusia, China e Irán.