A día de hoy, es casi imposible no pensar en YouTube cuando hablamos de subir o consumir vídeos en Internet. Aunque millones de usuarios disfrutan de la plataforma de Google de manera gratuita, también tiene su propio modelo de suscripción, YouTube Premium. Este elimina uno de sus aspectos más molestos: la publicidad.
El pasar por caja para obtener YouTube Premium también otorga más ventajas, pero la ausencia de publicidad es uno de sus mayores reclamos. Si la cantidad es o no asumible queda en la opinión de cada uno. Aún así, la picaresca de los usuarios ha provocado la búsqueda de alternativas para pagar lo menos posible.
A YouTube no le gustan las trampas. Desde hace años, la plataforma ha librado una batalla pública contra los bloqueados de anuncios, uno de sus mayores archienemigos. Sin embargo, YouTube tiene prohibido de forma legal emitir publicidad en algunos países. Por ello, el uso de VPNs para falsificar ubicaciones se ha vuelto un método popular para esquivar los anuncios. Una estrategia bastante similar que también practican aquellos que se suscriben a YouTube Premium en otras regiones para pagar menos.
Al igual que ocurre con otros servicios, el precio varía según la región desde donde accedas. Por ejemplo, en Reino Unido una suscripción vale 15,24 dólares mensuales. Una gran cantidad si lo comparamos con Turquía, donde baja hasta los 1,19 dólares. Sin embargo, los usuarios ya han comenzado a experimentar la cancelación de las suscripciones Premium realizadas mediante VPN. Y es que ahora, YouTube es capaz de identificar los cambios de ubicación anómalos.
Para evitar el uso de esta táctica, la plataforma exige a los futuros suscriptores el uso de una tarjeta local para darse de alta en Premium. Sobre el papel, parece ser un método eficaz para acabar con esta táctica de cambio de países. Aún así, solo el tiempo dirá si, finalmente, termina siendo así.
Fuente: androidpolice