En los años 40, el cómic estaba en auge en Estados Unidos, donde se publicaban historias para todo tipo de público: era divertimento de masas, sencillo de hacer y fácil de vender, así que un buen puñado de editoriales trataron de tirarse a la piscina. Fue el caso de Fox Publications, que lanzó a la venta Weird Comics, con varias historietas cortas en su interior, aunque tan solo duró entre abril de 1940 y enero de 1942. Los tebeos en su interior eran estereotipos de la época (ciencia ficción, westerns, etcétera), pero hay uno que, con el tiempo, vimos desde una nueva luz: Thor, Dios Del Trueno.
¡Zeus, yo te invoco!
Aunque todos unamos el nombre de Thor al personaje de Marvel protagonista de cuatro películas y miembro de Los Vengadores, que lleva desde 1962 dando martillazos por el mundo, lo cierto es que Wright Lincoln se sacó a este dios mitológico de la manga durante los primeros cinco números de la revista. En estas historietas, Thor decide pasarle su poder a un terrícola llamado Grant Farrel, que está pensando en suicidarse porque Glenda, su amor en la sombra, no le hace caso. Por algún motivo, el hijo de Zeus decide que es digno de portar su martillo. Bueno. Será su opinión.
Convertido en Thor, Grant salva a su amada y ella se enamora de él, pero sin saber -¡oh!- que tras el cuerpo del héroe está el hombre al que ha rechazado varias veces. Aunque el propio tebeo no se pone de acuerdo, porque a veces afirma que se transforma en el cuerpo de Thor, otras aparece junto a él, en ocasiones es una transformación muda, en otras le acompaña un rayo…

Sus poderes son -ojo- invulnerabilidad, superfuerza, vuelo y, además, lanzar rayos e montarse en uno para cubrir largas distancias. De vez en cuando, se convertía en gigante, descubría nuevos poderes (como un guantelete que hacía crecer su fuerza) y acababa luchando contra nazis y, más particularmente, contra el Doctor Hsin, su némesis, que pretendía matar a todo el planeta para repoblarlo con sus extrañas criaturas, al estilo del Doctor Moreau.
Las aventuras solo duraron cinco meses, fue sustituido brevemente por otro personaje que utilizaba su mismo nombre (Dynamite Thor) y nunca se volvió a saber de él hasta que, dos décadas después, Thor Odinson apareciera por primera vez en el número 83 de Journey Into Mistery. El resto, como se suele decir, es historia (tanto mitológica como de Marvel).