Os reconozco que lo que más me molesta de la inteligencia artificial generativa no es que roben contenido de otros artistas, sino la impunidad que creen tener para hacerlo. Sacar pecho diciendo “Bueno, al fin y al cabo los artistas también aprenden copiando” no es la frase maestra que muchos creen que es. Y en esta misma línea de pensamiento, en ChatGPT le plagiaron la voz a Scarlett Johansson, creyendo que no habría ninguna consecuencia. Por suerte, estaban muy equivocados.
Scarlett enfadada como Hulk
Obviamente, el intento de ChatGPT y, más concretamente, de su CEO, Sam Altman, era hacer un guiño a la película ‘Her’, solo que sin gastarse un solo dólar en darle derechos a la actriz. Lo sorprendente es que nadie viera venir que Johansson les iba a acabar pidiendo explicaciones e iba a guardar odio en su corazón durante muchísimo tiempo.
De hecho, en una entrevista, Johansson ha afirmado que Altman podría ser un buen villano Marvel, “quizá con un brazo robótico”. Ouch. Su enfado es lógico, porque ya rechazó una vez colaborar con ellos porque iba contra sus valores, pero no le contó nada a nadie, excepto a su marido, sobre el acercamiento de la IA a su vida. Y entonces vino la puñalada.
¿Guarda Johansson algo positivo de la IA? Bueno, dado que lo llama “un agujero de gusano oscuro del que jamás puedes salir”, yo diría que no. Y es que, según se plantea, ¿cuánto queda para que alguien empiece a hacer porno hiperrealista de las estrellas de Hollywood? ¿Y cómo se distingue de la realidad? La actriz hace muy bien en preguntárselo, porque es exactamente el debate moral que tendremos dentro de un par de años. Y va a ser muy, muy complejo de solucionar.