La selección canadiense de fútbol femenino que participará en los Juegos Olímpicos de París ha sida acusada de espionaje al utilizar un dron para grabar los entrenamientos de un próximo rival.
Miembros de la selección neozelandesa vieron el dron sobrevolando el lunes durante una sesión de entrenamiento en Saint-Étienne, escenario del partido del jueves entre ambas naciones. También se ha sabido que un vuelo similar tuvo lugar tres días antes, el viernes.
Tras conocerse la noticia de las supuestas misiones de reconocimiento, el Comité Olímpico Canadiense (COC) presentó sus disculpas, insistiendo en un comunicado en que “defiende el juego limpio” y se sentía “conmocionado y decepcionado” por lo sucedido.
Y añadía: “Ofrecemos nuestras más sinceras disculpas al fútbol neozelandés, a todos los jugadores afectados y al Comité Olímpico de Nueva Zelanda. Estamos revisando los próximos pasos con el COI [Comité Olímpico Internacional], París 2024, Canada Soccer y la FIFA”.
Los culpables han sido expulsados del equipo y ya están en Canadá
Dos miembros del equipo olímpico canadiense relacionados con el escándalo han sido enviados a casa: se cree que uno de ellos era el presunto operador del dron y el otro un entrenador asistente del equipo canadiense que, al parecer, recibió información recopilada durante los vuelos de los drones.
El COC también ha confirmado que ha aceptado la oferta de la entrenadora del equipo canadiense, Bev Priestman, de renunciar a sus funciones de entrenadora para el partido contra Nueva Zelanda.
En un comunicado, Priestman, que negó haber desempeñado papel alguno en el incidente, declaró: “En nombre de todo nuestro equipo, ante todo quiero pedir disculpas a los jugadores y al personal de New Zealand Football y a los jugadores del equipo de Canadá. Esto no representa los valores que defiende nuestro equipo. Yo soy el responsable último de la conducta en nuestro programa”.
El comité olímpico de Nueva Zelanda ha presentado formalmente el incidente ante la unidad de integridad del COI y ha solicitado a Canadá una revisión completa. Y la comisión disciplinaria de la FIFA ha abierto ahora una investigación oficial sobre el incidente.