La Inteligencia Artificial es un campo de creciente importancia a nivel mundial, tanto que recientemente se ha alcanzado un acuerdo entre grandes potencias como la Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos acerca de su regulación. Este acuerdo, presentado como un conjunto de “principios comunes” para la normativa alrededor de la IA, promete en teoría facilitar un entorno más justo y competitivo para estas tecnologías. Aunque queda por ver cómo se lleva a la práctica.
Un primer paso para aclarar las regulaciones y evitar que ciertas regiones se queden sin los últimos avances en IA
Este nuevo marco regulatorio se anuncia en un momento crítico para la industria tecnológica, especialmente para gigantes como Apple, que ha tenido que excluir a los países de la UE del lanzamiento de sus nuevas funciones de Apple Intelligence. La razón de esta exclusión, según la compañía de Cupertino, es la “incertidumbre regulatoria” generada por actos legislativos como el Digital Markets Act de la UE.
Sin perder de vista que la culpa de CrowdStrike es de la Unión Europea, según Microsoft, Meta ha seguido el mismo camino que Apple. Sus modelos de IA actuales y futuros no llegarán a Europa por la “falta de claridad de los reguladores ahí”. Son así dos grandes jugadores en el campo de la IA los que no pueden desembarcar en el viejo continente.
Ante este panorama, la declaración conjunta de Estados Unidos, la Union Europea y el Reino Unido menciona la adopción de principios como el trato justo, la interoperabilidad y la elección del consumidor, al afrontar la regulación de la IA. Estos principios, aunque positivos, no dejan de ser ambiguos y permiten una interpretación muy libre por parte de cada jurisdicción. Así, mientras que cada parte del acuerdo se compromete a seguir estos principios, también se afirma que “nuestras decisiones permanecerán siempre soberanas e independientes”.
Dicho de otro modo, aunque hay un acuerdo en papel, cada región podrá aplicar los principios de manera que mejor convenga a sus propios intereses y contexto legal. Así, este acuerdo puede interpretarse como un paso en la dirección correcta hacia un marco global más coherente para la IA, aunque quizá un paso que no podrá evitar que Europa quede excluida de los últimos avances en inteligencia artificial.
Veremos qué frutos da este recién anunciado acuerdo. Por ahora, sin embargo, y con varios modelos de inteligencia artificial fuera del continente europeo, la espera puede ser larga. El campo de la inteligencia artificial es uno de los que avanzan a más velocidad, aunque velocidad que la legislación no parece capaz de seguir. Esperemos que la alineación de la Union Europea, Reino Unido y Estados Unidos en este campo pueda acelerar y clarificar las regulaciones para que podamos disfrutar de todo lo que la IA tiene para ofrecernos.