DeepL ha anunciado hoy la compra de Mixhalo, una startup de San Francisco centrada en la transmisión de audio con latencia ultrabaja para eventos en directo. Con esta operación, la compañía alemana pisa más el acelerador en traducción de voz en tiempo real y deja listo otro movimiento: la apertura de su primera oficina en San Francisco.
La compra empuja esas dos líneas a la vez. Por un lado, DeepL gana músculo en voz en directo, un terreno al que lleva tiempo prestando cada vez más atención. Por otro, da un paso claro en su crecimiento en Estados Unidos, donde quiere estar más cerca tanto del talento especializado como de los grandes clientes corporativos.
La lógica de fondo se entiende rápido. DeepL hace tiempo que intenta ir más allá de la traducción escrita y, en los últimos meses, ha puesto buena parte del foco en herramientas de voz pensadas para conversaciones en vivo.
Ahí Mixhalo encaja muy bien. Su plataforma permite enviar audio de alta fidelidad a smartphones con un retardo mínimo, algo especialmente útil en situaciones donde unos pocos segundos de desfase bastan para arruinar la experiencia.
Eso abre usos muy concretos. No se queda en conciertos o grandes eventos: esta infraestructura también puede servir en congresos, presentaciones corporativas, ferias e incluso en escenarios de atención al cliente donde la inmediatez de la voz marca la diferencia.
Y no hablamos de una tecnología de laboratorio. Según la propia empresa, Mixhalo ya había trabajado con organizaciones como MLB y NASCAR.
La nueva oficina en San Francisco llega, además, en un momento en el que DeepL señala a Estados Unidos como su mercado de mayor crecimiento. Hasta ahora, la empresa ya tenía un hub tecnológico en Nueva York, pero sumar presencia en el Área de la Bahía le da acceso directo a uno de los núcleos de producto, ingeniería y ventas más competitivos del país.
Para DeepL, de todos modos, no es solo una cuestión de mapa. San Francisco sigue concentrando grandes cuentas empresariales y compañías de la lista Fortune 500, justo el tipo de cliente que resulta más atractivo para una firma que quiere vender servicios de traducción y comunicación a escala global.
La integración, además, arranca con una ventaja poco menor: Mixhalo ya era cliente de DeepL y ya utilizaba su API de traducción.
La operación llega después de que DeepL alcanzara una valoración cercana a los 2.000 millones tras una ronda de financiación cerrada en mayo de 2024. También coincide con una etapa de cambios internos, marcada por una reestructuración reciente y por el recorte de unos 250 puestos para trabajar con equipos más pequeños y ágiles. Viéndolo junto, la compra de Mixhalo deja bastante claro por dónde van ahora las prioridades: menos dispersión y más dinero puesto en áreas donde DeepL ve una oportunidad directa de negocio, como la voz en directo.