Un nuevo informe de las Naciones Unidas advierte de que el desarrollo de la inteligencia artificial podría agravar la desigualdad mundial y propone un marco común para desarrollar la IA de forma responsable, en un contexto en el que la adopción y la inversión en esta tecnología se aceleran de forma desigual en todo el mundo.
“El mero acceso a las herramientas de IA no garantiza que todos se beneficien por igual”, afirma el informe. “Los países que dependen de modelos extranjeros, de infraestructuras en la nube y de flujos de datos pueden acceder a la IA, pero perder al mismo tiempo el control práctico sobre sus normas, salvaguardias y adaptación al contexto local”. Seguro que os suena la pelea que tiene la Unión Europea con Estados Unidos por este mismo motivo.
La IA como barrera a los países pobres
El exhaustivo análisis del panel científico internacional independiente sobre IA, creado por la Asamblea General de la ONU el año pasado como “el primer organismo científico mundial sobre IA”, detalla los riesgos y oportunidades de la IA: desde sus capacidades transformadoras en la agricultura y la educación, hasta las consecuencias catastróficas que pueden producirse cuando actores malintencionados utilizan la IA para cometer fraudes e influir en las elecciones.
El informe preliminar también funciona como un conjunto de herramientas, ofreciendo orientación inicial a los Estados miembros de la ONU sobre cómo aprovechar el potencial de crecimiento de la IA en todos los sectores, al tiempo que se minimizan y abordan las amenazas.
Entre las sugerencias se incluyen el desarrollo de infraestructuras locales de IA, como centros de datos; la mejora de los conocimientos sobre IA en las escuelas y entre la población activa; la inversión en desarrolladores; la creación de institutos de seguridad de la IA; el diseño de estrategias para combatir la desinformación; y la evaluación continua del comportamiento de los sistemas de IA tras su lanzamiento.
Aunque más de mil millones de personas utilizan actualmente la IA cada semana, el acceso y los tipos de uso varían ampliamente en todo el mundo, “y la adopción en el Sur global va muy por detrás de la del Norte global”, afirma el informe.
Estados Unidos y China dominan el desarrollo de los principales modelos de IA, así como la inversión en infraestructura informática, que abarca el hardware, la memoria, las redes y el almacenamiento necesarios para ejecutar potentes modelos de IA.