El Rockstar Game Workers Union (RGWU), el sindicato de trabajadores de Rockstar Games integrado en el IWGB, ha confirmado hoy su primera reunión formal con la dirección de la compañía. Las dos partes, además, han pactado acelerar las negociaciones mientras el grupo intenta lograr el reconocimiento voluntario. El sindicato quiere sentarse a hablar ya de crunch, teletrabajo, salarios y estabilidad laboral, con Grand Theft Auto VI cada vez más cerca.
Todo esto llega con GTA VI en el horizonte y con viejas fricciones laborales otra vez sobre la mesa. Lo que busca el sindicato es abrir esa negociación antes de que la situación vaya a más, sobre todo en asuntos como las jornadas excesivas, el trabajo remoto, los sueldos y la continuidad de los puestos.
Según el RGWU, sus cinco grandes reclamaciones son claras: acabar con el crunch, dar más transparencia a salarios y bonificaciones, permitir fórmulas de trabajo flexibles, incluido el teletrabajo, comprometerse a no reemplazar puestos con tecnologías automatizadas y garantizar que no habrá despidos.
El asunto de las horas extra es uno de los más sensibles. Por eso el sindicato quiere reforzar los mecanismos que impidan jornadas abusivas en la recta final de los desarrollos. Ahí también ha puesto el foco en algunos contratos que, según denuncia, obligarían a renunciar a los límites que marca la normativa laboral sobre tiempo de trabajo.
El teletrabajo se ha convertido en otro punto de choque muy concreto. Una parte de la plantilla reclama poder volver a trabajar desde casa después de que Rockstar Games cerrara esa opción a comienzos de 2024, una decisión que la empresa justificó entonces por motivos de seguridad.
Para muchos empleados, y así lo vienen defendiendo los propios trabajadores, el teletrabajo no afecta solo a la conciliación. También influye en la posibilidad de esquivar dinámicas de presencialidad extrema en los periodos de mayor presión.
El empuje sindical llega también después de un episodio que sigue levantando mucha polémica. En octubre de 2025, según el IWGB y los empleados afectados, Rockstar Games despidió a más de 30 trabajadores repartidos entre Reino Unido, Canadá e India. Los afectados y el sindicato denunciaron que se trataba de una represalia antisindical; la empresa, en cambio, sostuvo que los ceses respondían a faltas graves relacionadas con información confidencial.
El IWGB está recurriendo esos despidos ante un tribunal laboral, y los trabajadores han llevado a cabo protestas frente a oficinas de Rockstar Games en Edimburgo y Londres. El caso, de hecho, ha terminado llamando la atención del Parlamento británico.
La disputa encaja también en una tendencia de fondo bastante más amplia. Distintos estudios apuntan a que el apoyo a la sindicalización entre desarrolladores de videojuegos en Estados Unidos llega al 82%. Esos mismos estudios señalan, además, que la industria ha perdido alrededor de 45.000 empleos entre 2022 y mediados de 2025.
Con Grand Theft Auto VI ya cada vez más cerca, el sindicato cree que tiene fuerza suficiente para ir más allá del reconocimiento voluntario y explorar una vía formal o legal si las conversaciones con Rockstar Games no salen adelante. Como suele pasar en procesos de este tipo, nadie sabe todavía cuándo podría llegar un acuerdo.