Sony Pictures ha publicado hoy el nuevo tráiler de la próxima película de Resident Evil, dirigida por Zach Cregger y con llegada a los cines prevista para el 18 de septiembre de 2026. Y el adelanto deja una cosa bastante clara desde el arranque: esta vez van de lleno con el terror.
La nueva película de Resident Evil apuesta por una atmósfera violenta, tensa, asfixiante, muy lejos del tono más volcado en la acción que ha definido buena parte de las anteriores adaptaciones de la franquicia de Capcom.
Y hay un motivo muy concreto por el que el avance ya está dando que hablar.
Aquí no se apoyan en figuras clásicas como Jill Valentine o Leon S. Kennedy. La historia pone el foco en un protagonista completamente nuevo.
Ese personaje es Bryan, un mensajero sanitario al que interpreta Austin Abrams.
Según ha contado Zach Cregger, la historia será totalmente original y se desarrollará en paralelo a los acontecimientos de Resident Evil 2. Eso la aparta de la expectativa más habitual, la de ver una recreación más fiel de alguna de las entregas clásicas.
En el tráiler se nota enseguida.
En el nuevo avance de Sony Pictures hay zombis, violencia gráfica, persecuciones y una sensación de peligro que no afloja, pero la historia parece levantarse desde los bordes del universo de Resident Evil, no desde su núcleo más reconocible.
Para una parte del público, eso la vuelve más intrigante. Para otra, bastante más desconcertante.
La película es, además, el segundo reboot cinematográfico de Resident Evil.
Llega después de la recepción irregular de Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City en 2021 y tras la cancelación de la serie de Netflix, dos intentos que no consiguieron asentar una nueva etapa realmente sólida para la marca en imagen real.
Por eso, el proyecto de Zach Cregger también se lee como otro intento de decidir qué tiene que ser Resident Evil fuera de los videojuegos. Y, al menos por lo que enseña el tráiler, la respuesta parece ir por un terror más seco , más crudo, y menos agarrado al fan service más directo.
La reacción inicial, al menos en redes sociales y foros, está bastante lejos de ser unánime.
En redes, hay fans que celebran el tono opresivo del avance y la idea de una película que no trate de copiar plano por plano o escena por escena a los juegos. Otros, en cambio, se muestran decepcionados por la ausencia de los protagonistas históricos y por la sensación de que el proyecto se separa demasiado de lo que esperan de una adaptación de Resident Evil.
Aun así, el tráiler no le da la espalda del todo a la saga.
Entre los guiños que más se están comentando aparece una máquina de escribir, claramente ligada a los puntos de guardado de los juegos, y también una marca de cartuchos de escopeta que muchos asocian con Resident Evil 4.
Fuera del avance también han aparecido señales que invitan al optimismo: según varias impresiones compartidas en redes y foros, los primeros pases de prueba habrían dejado sensaciones muy buenas, hasta el punto de que uno de los asistentes la describió como una “versión de terror de Fury Road”.
Todavía falta más de un año para ver si esa promesa aguanta hasta el estreno, pero el nuevo Resident Evil ya ha conseguido algo nada menor: que todo el mundo esté hablando de él.