Peacock sacará de su catálogo Alita: Battle Angel el 31 de julio, a menos que haya un cambio de última hora en la programación. La retirada afecta sobre todo a Norteamérica, que es donde se han concentrado la mayoría de los avisos. Y, como pasa siempre con los derechos de streaming, la disponibilidad de Alita: Battle Angel puede cambiar de un país a otro.
La salida de la película tiene su peso porque Alita: Battle Angel nunca terminó de convertirse en ese blockbuster indiscutible que lanza una franquicia sin discusión, pero sí logró algo que muchas superproducciones recientes querrían para sí: encontrar un público realmente fiel. Desde su estreno en 2019, la cinta ha conservado una base de fans muy activa. Ahí sigue, por ejemplo, la campaña online #AlitaArmy, que lleva años empujando para que salga adelante una continuación.
La relación de Alita: Battle Angel con el público fue bastante más cálida que su recorrido entre la crítica. Las reseñas salieron mezcladas. En general se reconocieron sus efectos visuales, las escenas de acción y, sobre todo, el trabajo de Rosa Salazar mediante captura de movimiento. En cambio, muchas de las pegas fueron a parar al guion y al desarrollo de varios personajes secundarios.
También hay otra parte de su gancho que siempre ha contado mucho: de dónde viene. La película adapta el manga Gunnm, de Yukito Kishiro, y sigue a una cyborg que despierta en un mundo posapocalíptico sin recordar nada de su pasado. A partir de ahí arranca su búsqueda para averiguar quién es en realidad.
Y luego está el nombre de James Cameron, que pesa bastante en todo esto. Alita: Battle Angel es un proyecto muy ligado a él: la produjo, la coescribió y durante años la tuvo como algo muy personal, hasta el punto de querer dirigirla él mismo en un principio. Al final la dirección terminó en manos de Robert Rodriguez, mientras Cameron daba prioridad a otras producciones.
En taquilla, Alita: Battle Angel dejó números respetables, aunque no de esos que cierran cualquier debate en Hollywood. Con un presupuesto estimado de entre 150 y 200 millones de dólares, la película recaudó alrededor de 405 millones en todo el mundo. Su rendimiento fue especialmente sólido en mercados internacionales como China.
Aun así, la discusión sigue ahí: si Alita: Battle Angel llegó o no a generar un beneficio de verdad importante una vez se meten en la cuenta los gastos de marketing y distribución. Hay un detalle curioso, además: la película no funcionó en Japón al nivel que muchos habrían esperado, pese a que el material original nació allí.
Lo que no se ha apagado es el interés por seguir la historia. Jon Landau, Robert Rodriguez y el propio James Cameron han hablado en público de sus ganas de continuar con la franquicia. Cameron, de hecho, llegó a decir que está trabajando en guiones para futuras entregas.
Por ahora, eso sí, no hay un anuncio oficial de producción ni tampoco una fecha de estreno para una secuela. De modo que la noticia más concreta para los fans, al menos hoy, es bastante menos emocionante: si quieren volver a ver Alita: Battle Angel en Peacock, tendrán que hacerlo antes del 31 de julio.