Shadowhunters fue cancelada de golpe en junio de 2018 tras 3 temporadas, pero su huella sigue ahí
Shadowhunters, la serie juvenil de fantasía que Freeform emitió entre 2016 y 2019, fue cancelada de forma inesperada en junio de 2018 después de 3 temporadas. Aun así, sigue apareciendo como uno de los ejemplos más claros de oportunidad desaprovechada dentro del género en los últimos años, sobre todo porque logró convertir el universo de Cassandra Clare en una ficción con voz propia y un fandom global.
La serie recogía el testigo de The Mortal Instruments después del tropiezo de The Mortal Instruments: City of Bones, la película de 2013 que no terminó de convencer ni a la crítica ni en taquilla.
Y donde The Mortal Instruments: City of Bones no llegó, Shadowhunters sí encontró margen para asentarse: expandir el mundo de los cazadores de sombras, trabajar mejor a sus personajes y trasladar con más acierto el tono de las novelas.
Su mezcla de romance paranormal, acción y mitología mágica casi se vendía sola, como si cruzara el tirón romántico de Twilight con los ingredientes fantásticos que tanta gente asocia con Harry Potter. De ahí salió un drama sobrenatural adolescente lleno de demonios, runas, triángulos sentimentales y una mitología lo bastante grande como para aguantar varias temporadas.
El arranque, además, invitaba al optimismo.
En números, el estreno de Shadowhunters le dio a Freeform su mejor audiencia en más de dos años, aunque ese empuje no aguantó intacto y las cifras fueron cayendo con el tiempo, incluso cuando la conversación entre fans seguía muy activa. La recepción crítica también cambió bastante de una temporada a otra: la primera empezó con opiniones mixtas y un 44 % en Rotten Tomatoes, mientras que las siguientes encontraron comentarios bastante más favorables gracias a la evolución de los personajes, un tono más firme y una propuesta fantástica mejor encajada.
Después de 3 temporadas y 55 episodios, Shadowhunters fue cancelada de forma inesperada en junio de 2018 por motivos económicos relacionados con la ruptura del acuerdo de distribución entre Constantin Film y Netflix. Al final, Freeform encargó un desenlace especial en dos partes para darle cierto cierre a la historia.
Si hay algo por lo que Shadowhunters todavía se recuerda, es por su representación LGBTQ+: la relación entre Magnus Bane y Alec Lightwood acabó convertida en uno de los grandes ejes emocionales de la serie y en uno de los focos principales de conversación en redes.
Ese impacto tuvo incluso reconocimiento oficial con el GLAAD Media Award a Mejor Serie Dramática en 2017, y también ayudó a afianzar una base de fans especialmente movilizada, muy comprometida con la visibilidad de estos personajes.
La cancelación de Shadowhunters activó casi al instante la campaña #SaveShadowhunters, con millones de tuits, peticiones masivas, vallas en Times Square e incluso una avioneta con pancarta sobre la sede de Netflix.
De momento no hay planes oficiales para un reboot ni para un spin-off, aunque el universo literario de Cassandra Clare sigue creciendo con la colección de relatos Better in Black, prevista para diciembre de 2025, y con el inicio de la trilogía The Wicked Powers en otoño de 2026. Pero eso no quita que, para muchos espectadores, Shadowhunters siga siendo una de esas raras series que mejoraron un material que Hollywood no supo adaptar bien a la primera.