Los robots humanoides ya han dejado atrás la fase de promesa y han entrado de lleno en una etapa comercial real en la primera mitad de 2026. Los envíos mundiales se dispararon un 272% interanual, al pasar de unas 5.100 unidades en el mismo periodo de 2025 a más de 19.100 en 2026, según datos del sector. Lo más llamativo no es solo la subida, sino de dónde viene: el crecimiento ya no depende tanto de demostraciones o proyectos experimentales, sino de tareas concretas dentro de entornos productivos.
Más del 70% de los envíos de 2026 fue a parar a usos industriales y comerciales. Hace un año, esa proporción rondaba el 50%. Eso empieza a dibujar un cambio claro: estas máquinas ya están encontrando un hueco de verdad en fábricas, almacenes y otros escenarios de trabajo.
China está en el centro de este mercado. El país acaparó más del 97% de los envíos mundiales de robots humanoides en el periodo analizado y concentró el 85% de la demanda global, de acuerdo con las cifras del sector para esos meses.
Ese peso también aparece cuando se mira a los fabricantes. Agibot y Unitree Robotics sumaron juntas el 75% del mercado mundial. Y Agibot terminó convertida en el mayor proveedor del segmento, con 8.400 unidades enviadas y una cuota del 44% durante la primera mitad de 2026, según esos mismos datos sectoriales.
La razón principal de este despegue es bastante directa: hace falta cubrir trabajos repetitivos o físicamente duros en sectores donde falta mano de obra, como la manufactura, la logística y la sanidad.
También han ayudado varias mejoras a la vez: software más afinado, sensores más avanzados, hardware más eficiente y una bajada gradual de costes.
Y las pruebas en condiciones reales ya se están multiplicando. BMW y Mercedes-Benz, junto con desarrolladores como Figure y Apptronik, están ensayando robots humanoides para mover materiales, trasladar componentes, hacer inspecciones y apoyar tareas en líneas de montaje. Ahí está buena parte de su atractivo: pueden trabajar en instalaciones pensadas para personas sin obligar a rehacer por completo la infraestructura.
El crecimiento, además, no se queda solo en el número de unidades. El mercado global de robots humanoides se valoró en 2.400 millones en 2025, podría llegar a 4.200 millones en 2026 y superar los 40.000 millones en 2033 si se cumplen las previsiones actuales del sector.
Aun así, los analistas siguen avisando de lo mismo: la seguridad, la fiabilidad y la rentabilidad todavía tienen que mejorar antes de que haya un despliegue a gran escala.
Y ya empieza a pesar otro factor, el geopolítico. En julio de 2026, Estados Unidos prohibió la importación de nuevos robots humanoides y cuadrúpedos chinos por motivos de seguridad. La dirección general parece bastante clara, pero sigue sin saberse cuándo llegará una adopción de verdad masiva.