El Departamento de Justicia de Estados Unidos entra hoy en el pulso judicial entre xAI y el estado de Minnesota por la ley anti “nudificación”, una norma estatal que, tal como está redactada, prohíbe ofrecer herramientas capaces de crear imágenes realistas de desnudos de personas identificables. La intervención se ha formalizado mediante una declaración de interés presentada ante un tribunal federal y llega en mitad de la discusión sobre una de las leyes más duras del país contra este tipo de tecnología. Con ese movimiento, el caso pasa a tener una dimensión nacional mucho más clara.
Washington no le ha pedido de manera formal al juez que conceda la medida cautelar que reclama xAI. Sí ha dado un paso relevante: presentar ante el tribunal federal una declaración de interés que coincide con varios de los argumentos centrales de la empresa. En ese escrito, el Departamento de Justicia plantea que la ley de Minnesota va más lejos que el enfoque que ha seguido hasta ahora el Gobierno federal, incluida la ley TAKE IT DOWN.
El punto que más preocupa al Departamento de Justicia, a la vista de su escrito, es que la norma funcione en la práctica como un sistema de responsabilidad estricta. Dicho de otro modo, que una plataforma pueda ser sancionada incluso cuando la imagen generada sea consensuada, tenga un fin artístico o ni siquiera entre en el alcance más limitado que marca la legislación federal sobre material íntimo no consentido.
La ley de Minnesota entrará en vigor el 1 de agosto de 2026, según figura en el propio texto legal. Su objetivo, también recogido en la norma, es impedir que operadores de sitios web y aplicaciones pongan a disposición herramientas capaces de generar imágenes realistas de desnudos de personas identificables.
La norma también prevé sanciones civiles de hasta 500.000 dólares por cada infracción, de acuerdo con su articulado. Esa cifra ha hecho que se siga muy de cerca, tanto dentro como fuera del sector tecnológico. Y hay otro elemento que explica la atención que despierta: a diferencia de otras leyes centradas en la difusión de pornografía manipulada, esta va directamente contra las herramientas en sí. Por eso, el litigio puede acabar marcando un precedente importante para futuras regulaciones en todo el país.
xAI demandó a Minnesota a finales de julio de 2026. En esa demanda, la compañía sostiene que la ley vulnera la Primera Enmienda porque restringe de forma demasiado amplia una expresión protegida. Su argumento es que la norma no obliga a demostrar intención de acosar ni falta de consentimiento, y que la definición que utiliza podría llegar a incluir incluso imágenes no explícitas, como la de personas en bañador.
Minnesota sostiene lo contrario en el litigio. Su defensa pasa por decir que no está censurando contenido protegido, sino regulando la funcionalidad de una herramienta dañina. La norma salió adelante con un apoyo bipartidista casi unánime, según refleja su tramitación legislativa, después de varios casos en los que mujeres fueron objetivo de montajes sexuales no consentidos, como recordaron sus promotores.
Un juez federal escuchó los argumentos sobre la petición de medida cautelar de xAI el 19 de agosto de 2026, según el calendario del caso. Ya antes había rechazado dictar una orden de restricción temporal, al entender en una resolución previa que la empresa había tardado demasiado en presentar la demanda.
Por ahora no se sabe cuándo decidirá el juez si concede o no la medida cautelar que solicita xAI.