Para los usuarios de Fallout hay una de cal y otra de arena: Bethesda ya ha confirmado cuándo será el próximo gran regreso de la franquicia, y la cita queda fijada en 2027 con Fallout 76: Raven Rock, tal y como ha indicado la propia compañía.
La parte menos amable es otra. El esperadísimo Fallout 5 sigue todavía en una fase muy temprana de desarrollo y no pasará a producción completa hasta que Bethesda termine antes el ciclo de The Elder Scrolls VI, también según la información oficial del estudio.
Así que el siguiente paso grande de la saga no llegará por donde muchos esperaban. Bethesda ha dejado claro que va por otra vía, y no tiene pinta de ser una simple actualización menor: Fallout 76: Raven Rock se perfila como la próxima entrega importante dentro del universo Fallout y como una apuesta fuerte por Fallout 76, que a estas alturas sigue siendo el juego de la serie que más apoyo recibe, según Bethesda.
Y el nombre, claro, ya ha disparado el hype. No es casualidad: conecta de forma directa con una de las piezas más reconocibles del lore de la saga.
En concreto, Fallout 76: Raven Rock se plantea como una precuela vinculada a Fallout 3 y servirá para explorar los orígenes del bastión de la Enclave que los jugadores conocieron en el Yermo Capital, de acuerdo con Bethesda.
Eso le abre una puerta bastante llamativa a la narrativa de Fallout 76, que hasta ahora había estado centrada en Appalachia y en una etapa mucho más temprana del universo postapocalíptico. Aquí pesa mucho el detalle de la cronología: Fallout 76 se sitúa aproximadamente 175 años antes de Fallout 3, así que esa conexión deja varias opciones sobre la mesa. Puede ser un gran salto temporal. Puede tomar la forma de un relato histórico. O puede girar alrededor de hechos cuyo impacto se alargue durante casi dos siglos.
Sea cual sea el camino, da la sensación de que Bethesda quiere usar esta expansión para apretar todavía más la continuidad interna de la saga.
Bethesda también ha insistido en que Fallout 76 sigue reuniendo a millones de jugadores y que ya suma cerca de 70 actualizaciones gratuitas. Ese nivel de apoyo ayuda a entender por qué el estudio ha decidido convertirlo en la plataforma del próximo gran capítulo de Fallout, incluso aunque una parte de la comunidad todavía lo siga mirando a través del recuerdo de su accidentado lanzamiento y de los problemas con servidores o con actualizaciones pasadas.
Por otro lado, Bethesda ha señalado que hay remasterizaciones o remakes de Fallout 3 y Fallout: New Vegas en desarrollo, aunque todavía sin ventana de lanzamiento. A eso se suma la serie de Fallout en Prime Video, que ha funcionado muy bien tanto en crítica como en audiencia, ha reactivado el interés por los juegos y ya tiene una tercera temporada en producción para el próximo año.
Pero no todos lo celebran igual.
La reacción de los fans sigue partida entre la ilusión por regresar al universo de Fallout 3 y recibir contenido narrativo nuevo, y la frustración por tener que esperar tanto para ver un nuevo Fallout para un solo jugador.
Por ahora no se sabe cuándo llegarán ni Fallout 5 ni esas remasterizaciones.