Rockstar Games ha dejado hoy una idea bastante clara: no quiere que sus próximos juegos tarden tanto en salir como Grand Theft Auto 6. Y no es un matiz menor. Grand Theft Auto 6 sigue fechado para el 19 de noviembre de 2026, es decir, unos 13 años después de Grand Theft Auto V. Incluso para una superproducción de este tamaño, la espera se ha ido a un extremo poco habitual.
Phil Hooker, codirector de desarrollo de Rockstar Games, explicó que el motor, las herramientas internas y la organización del equipo que se han levantado durante la producción de Grand Theft Auto 6 deberían ayudar a que el estudio gane velocidad de aquí en adelante. Dicho de otra forma, gran parte del trabajo más pesado ya estaría hecho. Aaron Garbut apuntó en la misma dirección: durante este proyecto, Rockstar cambió cosas de fondo en su tecnología y también en su manera de trabajar, y la idea no es abandonar todo eso cuando el juego por fin llegue a las tiendas.
Si Rockstar reaprovecha esa base tecnológica, sus herramientas internas y la estructura de equipo que ha construido para Grand Theft Auto 6, el siguiente juego debería beneficiarse de un desarrollo más eficiente.
El comentario se entiende mucho mejor cuando se mira el historial de fechas de Grand Theft Auto 6. Primero se esperaba para 2025. Luego pasó a mayo de 2026. Al final, la fecha quedó fijada en noviembre de 2026.
Y no fueron solo retrasos de calendario.
A todo eso se añadieron las filtraciones masivas de 2022 y nuevos incidentes de seguridad en 2026. Después de un proceso así, pensar en ciclos de producción más contenidos suena relevante para los jugadores. Eso tampoco significa imaginar lanzamientos anuales ni una sucesión interminable de entregas una detrás de otra.
Hooker dejó además otra pista interesante: el futuro de Rockstar Games podría ir “más en horizontal que en vertical”. La frase apunta a algo bastante concreto. El estudio no estaría pensando solo en mapas más grandes o en proyectos cada vez más caros, sino en explorar ideas distintas apoyándose en la tecnología que ya ha construido.
Dentro de la propia compañía hay un precedente claro. Grand Theft Auto: Vice City salió en 2002, menos de un año después de Grand Theft Auto III, y lo hizo reutilizando la misma base tecnológica junto con buena parte de sus activos y sistemas. Rockstar Games, además, parece llegar ahora mejor preparada por tamaño. Desde Red Dead Redemption 2 en 2018, la plantilla habría pasado de 2.441 a 4.711 empleados en 2026, con 4.020 personas dedicadas a desarrollo y control de calidad.
Por ahora, Rockstar Games no ha confirmado cuál será su siguiente proyecto ni ha dado una ventana de lanzamiento. Entre los fans suenan Red Dead Redemption 3, Bully o incluso una vuelta de L.A. Noire. Algunos analistas, por su parte, creen que un nuevo Red Dead en 2027 o 2028 no sería una idea descabellada.
La noticia de hoy no pasa por la revelación de ese próximo juego. Va por otro lado: Rockstar Games ha dejado claro que no quiere que Grand Theft Auto 6 marque la norma para siempre. Si ese plan sale bien, la etapa que llegue después de Grand Theft Auto 6 podría traer lanzamientos más frecuentes y, quizá, también más variados. Lo que sigue sin saberse es cuál será el próximo proyecto del estudio y cuándo acabará llegando.