Hollywood está viviendo tiempos raros. Raros, pero curiosos, desde luego: tras el éxito por sorpresa de Backrooms y Obsession y el topetazo de Supergirl, que no ha conseguido levantar el vuelo para DC Studios, la taquilla se enfrenta a otra ruptura con el público: Vaiana, el remake en acción real, parece que no le interesa a nadie y se encamina ya a ser el peor estreno de una de estas películas en taquilla. ¿Y sabéis qué? Se lo tiene ganado.
De nada
Según parece, las previsiones de taquilla para este fin de semana ni siquiera llegan a 40 millones de dólares en Estados Unidos, y aún menos en el extranjero, un batacazo terrible para una película que ha costado 250 millones y se planteaba como el gran éxito el verano de Disney (con permiso, claro, de Spider-man). Ha llegado demasiado pronto, cuando nadie la estaba pidiendo y tras una Vaiana 2 que no gustó demasiado ni siquiera a los fans más acérrimos de la primera. Vamos, que el topetazo era lógico.
Al fin y al cabo, si tienes la misma película en Disney+ y sigue siendo tremendamente popular, ¿cuál es el motivo para ir al cine a verla? Por mucho que el público pueda salir encantado de su proyección, los críticos la han machacado y la mayor parte de la gente, con suerte, esperará a que la pongan en streaming. ¿Significa esto que hay un cambio en Hollywood? ¿Afrontamos una nueva edad de oro para el cine original? Nunca se sabe. Solo podemos cruzar los dedos.
Es cierto que el sándwich en el que se ha metido, entre Toy Story 5, Minions & Monsters y La Odisea no va a ayudar a Vaiana, pero Disney puede aprender varias cosas de este fracaso, como, por ejemplo, que puede limitar los remakes en acción real a las películas que realmente se pueden beneficiar de ellos, como Lilo y Stitch. 250 millones de dólares a la basura. Y así vamos.