La inteligencia artificial generativa ha irrumpido en el mundo del arte como un elefante en una cacharrería. Los artistas han declarado la guerra abierta a una tecnología que, desde su aparición, amenaza con su sustento de una forma clara y directa. Aun así, hay quienes no ven la situación tan grave y defienden que la IA generativa se trata de otra técnica más.
Puede que este sea el caso de Jason Allen. Hace tiempo, este artista consiguió hacerse viral en redes por ganar un concurso de arte en una feria estatal con “Theatre D’opera Spatial”, una obra generada con Midjourney. Ahora, Allen se encuentra en plena lucha con la Oficina de Derechos de Autor de Estados Unidos porque, según ellos, la obra no es válida para ser registrada.
El organismo desestimó su propuesta el otoño pasado alegando que casi toda la pieza había sido generada por inteligencia artificial. En este caso, para ser registrada la obra debía contar con una autoría “más humana”.

En respuesta a esta decisión, el creador ha recurrido y ha solicitado una revisión judicial. Tal y como recoge ArsTechnica, Allen alega en su defensa que “la atención negativa de los medios comunicación en torno a la obra puede haber influido en la percepción y el juicio del examinador de la Oficina de Derechos de Autor”.
Para Allen, el examinador a cargo de revisar su obra fue imparcial y tuvo en cuenta situaciones como la reacción del público. En este caso, la conclusión a la que llegó el examinador fue que Allen no tuvo “ningún control sobre cómo la herramienta de inteligencia artificial analizó, interpretó o respondió a estas indicaciones”.
El artista cree que esto podría suponer un gran problema a medida que la tecnología avance y sea capaz de crear cosas más verosímiles. “[Los examinadores] pueden incluso no ser capaces de distinguir una obra de arte que haya utilizado herramientas de IA para ayudar en la creación de una obra que no utilice ninguna herramienta informática” expresó Allen. Sin embargo, el artista aún alberga esperanzas de que un jurado pueda revisar su caso y así, anular la denegación de la Oficina de Derechos de Autor.