Quien más, quien menos, todo el mundo ha tenido disgustos con el correo electrónico. Pero uno de los más fastidiosos es el de pasarse media hora esperando que un archivo adjunto a un correo electrónico se suba al servidor, para darse cuenta de que al cabo de un tiempo que la carga no va a terminar nunca.
A mí me ha ocurrido más de una vez, seguramente porque nunca he tenido claro cuál es el límite en megabytes de los archivos adjuntos a los correos electrónicos. Así que me he puesto a investigar. Continue reading “Los archivos adjuntos en el correo electrónico”








