La startup neoyorquina Authors First presentó hoy su plan para adaptar libros al cine y la televisión con una idea muy concreta: que el autor no quede apartado del proceso. Según la propia empresa, su propuesta lo sitúa en el centro y le da un margen de control creativo poco habitual en Hollywood.
Desde Nueva York, la compañía quiere convencer a los escritores de que sus novelas no tienen por qué extraviarse en ese camino largo, costoso y a menudo frustrante que separa el libro de la pantalla.
El proyecto lo fundó Robert Hamwee, que viene del mundo del capital privado y el capital riesgo. Authors First resume su gran promesa de una forma fácil de entender, aunque bastante más difícil de ejecutar: conservar la visión del escritor con mucha más fidelidad de la que suele verse en Hollywood y, al mismo tiempo, bajar el coste de llevar a la pantalla mundos complejos.
La empresa define ese modelo como “liderado por personas y apoyado en la tecnología”.
Llevado a lo concreto, eso implica, siempre según Authors First, que los autores conservarían el control creativo y tendrían incluso derecho al montaje final, algo realmente poco común en las adaptaciones tradicionales.
La compañía asegura que trabaja con los escritores en fases como el diseño de personajes, el guion, el storyboard y la producción virtual. Su argumento es que, de ese modo, escenarios, batallas y universos enteros podrían mostrarse con presupuestos bastante más ajustados, sobre todo en géneros como la ciencia ficción, la fantasía y la historia épica.
Para poner en marcha esa propuesta, la startup ha recaudado más de 10 millones de dólares en financiación semilla, según Authors First. La meta es levantar una plataforma capaz de sacar adelante proyectos que los grandes estudios suelen dejar pasar por considerarlos demasiado caros o demasiado arriesgados.
El primer título anunciado por Authors First es Genghis: Birth of an Empire, una adaptación de la serie Conqueror, del escritor Conn Iggulden.
La empresa también adelantó proyectos ligados al escritor Peter F. Hamilton, conocido por Pandora’s Star, y al escritor R.A. Salvatore, un nombre muy popular entre los lectores de fantasía.
Iggulden ha llegado a decir que llevar su saga sobre Genghis Khan a la pantalla habría sido, en la práctica, casi imposible sin un modelo de producción más barato.
El lanzamiento se produce en un momento en que las herramientas generativas avanzan a toda velocidad dentro del entretenimiento, pero también en medio de un debate lleno de preguntas sobre empleo creativo, originalidad y propiedad intelectual.
En el mundo literario, la desconfianza sigue siendo alta: una encuesta de Authors Guild encontró que el 90% de los escritores cree que debería recibir una compensación si sus libros se utilizan para entrenar sistemas generativos.
Por ahora no se sabe cuándo llegará la primera producción terminada de Authors First, cómo responderá el público ni qué marco regulatorio acabará imponiéndose sobre este tipo de adaptaciones.