En los cómics de DC, la discusión sobre cuáles son sus magos más poderosos sigue tan abierta como siempre.
No cuesta entender el motivo. Dentro de esa continuidad, la magia compite en otra categoría frente a la ciencia, el combate o la tecnología, y sus grandes hechiceros y entidades pueden retorcer el tiempo, el espacio y hasta las reglas mismas de la realidad mediante rituales, conjuros, dones heredados o siglos enteros de estudio.
Tampoco existe en DC una jerarquía totalmente oficial, cerrada y fija, así que el poder de muchos personajes cambia según la etapa editorial, el dominio que tengan de sus habilidades o, en algunos casos, incluso el huésped que lleva esa fuerza.
Si hay dos nombres que casi siempre aparecen arriba del todo, son The Spectre y Doctor Fate.
Para muchos fans, The Spectre sigue siendo la vara con la que se mide a los demás: la encarnación de la ira divina, con capacidades casi ilimitadas para alterar la realidad.
Claro que con The Spectre hay un matiz importante. El alcance de su poder también depende de su vínculo con un huésped humano, y eso ha marcado versiones muy distintas del personaje. Doctor Fate se mueve en un nivel parecido, aunque por razones muy diferentes. Gracias a Nabu y al Helmet of Fate, Doctor Fate accede a un conocimiento arcano enorme y a habilidades de escala cósmica, así que se mantiene como uno de los grandes pesos pesados del lado sobrenatural de DC.
Y en tiempos recientes, otro nombre ganó muchísimo terreno: The Upside-Down Man.
En los cómics de DC se lo presentó como una entidad nacida del lado oscuro de la creación de la magia, y fue una amenaza tan devastadora que logró poner contra las cuerdas a Justice League Dark. Solo con eso ya alcanza para colocarlo entre los seres místicos más peligrosos de la continuidad moderna.
Ahí es donde DC se pone más interesante, porque no todos sus grandes usuarios de magia funcionan igual.
Zatanna es versatilidad pura. Como una de las Homo Magi más poderosas de DC, usa conjuros hablados al revés para manipular la realidad, defenderse, atacar o darle la vuelta en segundos a situaciones que parecían imposibles.
Enchantress va por otro lado y encarna el caos. Ligada a June Moone, Enchantress ha sido retratada en DC como una amenaza de escala descomunal, capaz de desatar niveles de destrucción que quedan muy por encima de la mayoría de los hechiceros tradicionales.
John Constantine completa ese trío desde un ángulo muy distinto. No suele imponerse por potencia bruta, sino por conocimiento oculto, estrategia y manipulación. En DC, eso también cuenta como poder. John Constantine ha derrotado a enemigos claramente superiores gracias a su talento para negociar, engañar y encontrar la grieta exacta en cualquier amenaza sobrenatural.
Más abajo en muchos listados, aunque todavía dentro de la élite, suelen aparecer Morgaine le Fey, Felix Faust y Madame Xanadu.
Morgaine le Fey, a la que suelen situar en el puesto 10 en muchos listados no oficiales, es una figura central del linaje mágico artúrico de DC: descendiente de los Elder Folk, vinculada a Camelot, Merlín, el rey Arturo y Etrigan, y capaz de lanzar rayos místicos, hipnotizar y drenar vida para conservar su juventud.
Felix Faust, colocado habitualmente en el 9 en muchos listados no oficiales, es el arquetipo del hechicero oscuro clásico. Originario del antiguo reino de Kor, Felix Faust ha intercambiado su alma con demonios para obtener conocimiento prohibido y más poder, y destaca en manipulación de almas, ilusiones, resurrección y engaños tan extremos como hacerse pasar por Nabu.
Madame Xanadu, ubicada a menudo en el 8 en muchos listados no oficiales, representa otro tipo de autoridad mística. Nacida como Nimue Inwudu, inmortal y hermana de Morgaine, Madame Xanadu fue alumna de Merlin y es una de las videntes más importantes de DC. Su especialidad es la adivinación, canalizada a través del tarot, con visiones que han anticipado eventos clave del universo.
Esa es, quizá, la gran particularidad de DC: su magia puede ser divina, caótica, académica, ancestral o tramposa.
No se sabe cuál sería el orden definitivo dentro de una jerarquía oficial, y justo por eso discutir quién es realmente el más fuerte va a seguir siendo parte del encanto.