DC ha sumado hoy a Evelyn X a la alineación de Doom Patrol en Doom Patrol #4, una incorporación que ensancha el grupo de héroes marginados que siempre ha definido al equipo y lo hace con un personaje hecho de esa misma materia: poderes imposibles, un pasado traumático y un lazo directo con el Culto del Vacío Eterno.
Su llegada agranda ese repertorio de inadaptados que ha marcado históricamente a la Patrulla Condenada, y lo hace con un perfil que entra de lleno en esa tradición: habilidades difíciles de concebir, una herida de fondo y la capacidad de convertir cualquier misión en un desastre de escala cósmica.
Sobre el papel, su fichaje suena lógico para la serie.
Luego está lo otro. En la práctica, también da mala espina: Evelyn X no llega solo con poderes capaces de doblar la realidad, sino con una conexión directa con horrores vinculados al Culto del Vacío Eterno. Frente a equipos más convencionales del universo DC, como la Justice League, los Teen Titans o la Justice Society, Doom Patrol siempre ha operado como refugio para personajes demasiado inestables, demasiado raros o demasiado rotos para encajar en cualquier otro sitio.
En Doom Patrol #4, de hecho, Evelyn X aparece presentada como la antigua avatar del Culto del Vacío Eterno.
Sus poderes están atados al vacío del espacio y a la propia noción de ausencia, de modo que puede manipular huecos, torcer la realidad y volver la nada un arma. La idea encaja con esa mitología más extraña de DC: muy potente en lo visual, difícil de contener y cargada de implicaciones casi cósmicas. Pero lo que de verdad pesa aquí no es solo lo que puede hacer, sino el coste emocional que arrastra consigo.
Como personaje, funciona porque toda su historia pasa por el trauma.
Un culto la utilizó como arma, y esa cicatriz psicológica la convierte en una pieza temática perfecta para Doom Patrol, una serie que no se limita a enfrentarse a villanos, sino que también recoge a quienes nadie más sabe cómo rescatar.
No es un detalle menor. Desde su creación en 1963 a manos de Arnold Drake, Bob Haney y Bruno Premiani, con debut en My Greatest Adventure #80, Doom Patrol se ha definido como “los héroes más extraños del mundo”, una identidad levantada sobre la exclusión, el dolor y la familia elegida.
Aunque la llegada de Evelyn X se plantea como una adición importante, todavía no está claro que vaya a asentarse como integrante fija a largo plazo.
También cabe la posibilidad de que su presencia opere como un caballo de Troya narrativo, sobre todo si su pasado con el Culto del Vacío Eterno termina persiguiendo al equipo, en una etapa en la que, tras Lazarus Planet, la serie ha reforzado su misión de ayudar a metahumanos rechazados bajo una idea muy concreta: salvar el mundo salvando a los monstruos. la serie de acción real, además, elevó el perfil de la franquicia fuera del cómic, mientras que las etapas más recientes han recibido buenas críticas, según la prensa especializada, por conservar la rareza clásica del concepto y, al mismo tiempo, resultar más accesibles para lectores nuevos. Evelyn X parece pensada justo para ese punto de equilibrio. De momento, no se sabe si acabará convertida en una integrante estable de Doom Patrol.