Cuando se estrenó Dune: Parte 2 el pasado marzo, muchos creían que no iba a conseguir afianzar la franquicia. La primera parte, aunque fue muy bien, llegaba en plena resaca del COVID-19 y apenas superó los 400 millones de dólares en taquilla, una cifra nada desdeñable pero que, para la locura que fue la producción, se esperaba superior.
Sin embargo, la segunda parte ha conseguido superar, y por mucho, a la primera. Aunque lo normal sería que, como ocurre con la mayoría de secuelas, su facturación en taquilla fuera similar o inferior, la secuela ha dado el sorpasso y acaba de superar los 700 millones de dólares a nivel mundial. Este número no es solo mucho mayor de lo previsto, sino que justifica a la perfección por qué Legendary Pictures ha anunciado con tanta celeridad su tercer filme: Dune: Messiah.

El futuro de Dune está asegurado
Pero no solo ha conseguido ser un éxito de taquilla, sino que la crítica también se ha rendido a los pies de Dune. Con un debut en Rotten Tomatoes del 98% de críticas positivas, la película no ha hecho más que reforzar a los seguidores de Denis Villeneuve, que saben que es uno de los mejores cineastas actuales en todo el globo.
De hecho, además de confirmar Dune: Messiah, Villeneuve está trabajando en dos películas más en paralelo. Por un lado, prepara un nuevo biopic de Cleopatra con Zendaya en el lugar de la faraona, y por otro también está trabajando en adaptar Nuclear War: A Scenario, novela de Annie Jacobsen que quedó finalista de un Premio Pulitzer.
