A nadie pillará por sorpresa si decimos que los videojuegos son muy costosos. Tanto en tiempo como en dinero, hacer un videojuego es una proeza que roza el milagro, por la cantidad de recursos que es necesario lograr coordinar para que las cosas salgan. Ya no digamos para que salgan bien, o incluso de forma rupturista. Y porque cada videojuego es un milagro en sí mismo, no nos han extrañado las declaraciones del CEO de Larian Studios, desarrolladores de Baldur’s Gate 3.
El CEO de Larian y director de Baldur’s Gate, Swen Vincke, tuvo una conferencia en Polonia, en el evento Digital Dragons. En la sesión de preguntas y respuestas, preguntaron a Vincke al respecto de si hubo crunch en Baldur’s Gate 3. A lo que confesó que sí, aunque menos que en sus anteriores juegos, y con algunos matices.
Admitiendo que el crunch es inevitable cuando quieres concluir algo, especialmente cuando es algo tan complejo como un videojuego, también ha querido aclarar que el equipo nunca se quedó hasta tarde o tuvo que trabajar en los fines de semana. En sus propias palabras «las oficinas nunca estuvieron concurridas después de las 8 de la tarde y en los fines de semana, muy, muy muy raramente». Algo que nos hace pensar que no fue una situación tan dramática como podríamos temer al oír la palabra crunch.
Algo que también comentó Vincke en este evento es que, debido a la complejidad de Baldur’s Gate 3, llegaron a temer que fuera imposible de concluir. Aunque hubiera sido un pensamiento lógico que quisieran comprometer la calidad o la cantidad de contenido del juego, decidieron no hacerlo. Para ellos, Baldur’s Gate 3 es un juego que es exactamente como debe ser, y que preferían darse el tiempo y el espacio para hacerlo bien, que simplemente pensar en términos económicos.
Tras acabar sus planes de seguir actualizando Baldur’s Gate 3, en Larian Studios están trabajando actualmente en dos nuevos RPG. Además, acaban de abrir una nueva oficina en Polonia que, esperan, les ayude en el desarrollo de lo que han definido como «dos nuevos RPGs extremadamente ambiciosos».