David Brevik, cofundador de Blizzard y diseñador de Diablo, ha expresado críticas sobre el estado actual de los juegos de rol de acción, señalando que su excesiva rapidez y la saturación de enemigos han despojado al género de la profundidad y el sentido de conexión que caracterizaban a los primeros títulos de Diablo. En una entrevista con VideoGamer, Brevik comentó que “a los ARPG en general les ha dado por eliminar grandes cantidades de enemigos rápidamente”, lo que ha transformado la experiencia de juego en algo menos atractivo.
La calidad sobre la cantidad: un viejo debate donde Brevik sabe donde se sitúa
Según Brevik, Diablo 2 ofrecía una experiencia más “personal y realista” en comparación con los ARPG modernos, argumentando que el ritmo del juego permitía una mayor involucración emocional. “El ritmo de Diablo 2 es genial, y esa es una de las razones por las que ha perdurado”, afirmó. Este enfoque contrasta con la tendencia actual, donde los nuevos ARPGs se centran en recompensas instantáneas y en la acumulación rápida de botín y experiencia, lo que, según él, “abarata la experiencia”.
El diseñador también subrayó la pérdida del disfrute en el viaje que ofrecen estos juegos, sugiriendo que muchos jugadores están más enfocados en alcanzar un final que en disfrutar del proceso. “El verdadero placer de los ARPG no está en llegar al final, sino en el trayecto”, señaló. Brevik criticó a juegos como Path of Exile y Diablo 3 y 4, donde los jugadores son incentivados a maximizar personajes rápidamente para acceder al contenido endgame, sosteniendo que esto limita la experiencia completa del juego.
Las críticas de Brevik se suman a una creciente discusión sobre la dirección del género, que parece estar polarizando a las distintas generaciones de jugadores, donde las preferencias por la jugabilidad rápida se enfrentan a la nostalgia de un enfoque más reflexivo y gratificante. Aunque el debate sobre estas diferencias generacionales sigue, el impacto de su perspectiva es innegable en la evolución de los ARPG.