El lanzamiento de Silksong, secuela del aclamado Hollow Knight, ha puesto en un aprieto a otros desarrolladores que buscan evitar la competencia directa en las fechas de lanzamiento. En este contexto, el juego Demonschool ha decidido retrasar su estreno al 19 de noviembre, una medida que evidencia la presión que las fechas de lanzamiento imponen en la industria del videojuego.
Moverse para no morir
Brian Kwek, director de Ysbryd Games, el editor de Demonschool, explicó que la decisión fue tomada tras un análisis cuidadoso de las posibles repercusiones que un lanzamiento simultáneo podría tener en su visibilidad y éxito. A pesar de que Silksong es un juego de plataforma 2D, su inmensa popularidad puede eclipsar a otros títulos menos conocidos, reduciendo las oportunidades de que Demonschool atraiga la atención de jugadores y streamers.
Kwek subrayó la ansiedad que el retraso ha generado entre los desarrolladores y las posibles reacciones negativas de los jugadores que esperaban el lanzamiento inicial. La reorganización de estrategias de marketing y la comunicación con plataformas como PlayStation y Xbox son solo algunos de los desafíos que deben enfrentar. Además, impulsan el cálculo de un retraso no solo como una estrategia para capitalizar el interés en Silksong, sino para evitar los riesgos asociados a coincidir con grandes lanzamientos como el de Final Fantasy Tactics o el evento Steam Next Fest.
Los retrasos son costosos, ya que obligan a los desarrolladores a seguir pagando a su equipo sin recaudar ingresos inmediatos. Sin embargo, Kwek enfatiza que el movimiento también puede resultar en una ventana de lanzamiento más favorable, aprovechando la atención generada por otros títulos importantes. Esto podría permitir que Demonschool capte el interés de los jugadores en un momento donde hay una mayor convocatoria en la plataforma Steam, lo que podría ser determinante para su éxito comercial.