El pasado sábado, en la Comic-Con, saltó la sorpresa. Bueno, no tanta sorpresa porque llevábamos años escuchando rumores, pero uno nunca espera que se conviertan en realidad: Ryan Gosling subió al escenario de Marvel a presentar su nueva película: Ghost Rider. Cogiendo el manto de Nicolas Cage en el cine (que no en la televisión), el protagonista de Proyecto Salvación ha sido acusado de aprovechar el tirón de la empresa… salvo por un pequeño detalle.
¡Quiero tu alma!
Y es que resulta que es el propio Gosling el que llamó a la oficina de Kevin Feige para darle su idea sobre el personaje, que debutó en 1972 y dura todavía hasta nuestros días. El propio Feige lo reveló así: “Voy a dejar que Ryan revele lo que quiera revelar y cuando quiera hacerlo, y lo que quiso revelar hoy es… que va a hacer de Ghost Rider. Es un gran fan de los cómics; vino a nosotros con una visión específica basada en unos cuantos cómics en particular“.
Por lo que parece este es un producto venido cien por cien de la mente del actor, a pesar de que el guion es obra de Jonathan Trooper, autor de la próxima Star Wars: Starfighter. Feige lo tiene claro: “Fue Gosling el que tuvo la visión. Fue Gosling el que nos hizo la propuesta con que se ganó a Shawn, con la que vinieron y nos convencieron, con la que han estado hoy en el escenario”.

Esta película formará parte de la nueva idea de Feige de priorizar la calidad sobre la cantidad para evitar saturar al público: “Intentamos siempre centrarnos en la caliad, pero cuando la cantidad es excesiva, sobrecargas. No queremos sobrecargar”. Veremos si Marvel, de esta manera, tiene un futuro después de Secret Wars. ¡No todo el mundo apuesta por ello, desde luego!