Todos le conocemos. Calavera en el pecho, muy mala leche, pistola en ristre y dispuesto a acabar con todo el que se le cruce por el camino, Punisher lleva siendo un buque insignia de Marvel desde su nacimiento en 1974, en las páginas del número 174 de The Amazing Spider-man. Desde entonces, Frank Castle ha hecho de todo, desde convertirse en un ángel exterminador hasta ser un Frankenstein vengativo. Sin embargo, lo que no todo el mundo sabe es que su origen no está en la policía ni en una versión demente de los superhéroes, sino en una gigantesca saga de novelas.
Punisher, el ejecutador
Solo cinco años antes de la creación del antihéroe, el novelista Don Pendleton empezó a crear novelitas de bolsillo que aparecían cada poco tiempo de un personaje llamado Mack Bolan. Por aquel entonces, este tipo de novelas, fáciles de escribir (y de leer) que apenas pasaban correcciones, pero que se podían comprar en todos los sitios por poco dinero y acababan vendiendo auténticas barbaridades, eran famosas a lo largo y ancho de Estados Unidos, con toda variedad de géneros: western, policiaco, lucha, amor… Vamos, que todo el mundo conocía a mediados de los 70 The Executioner.

Para que te hagas una idea: desde su estreno en 1969 hasta su final en 2020, toda la saga había vendido unos 200 millones de copias. Y no eran pocos libros entre los que repartir, porque solo The Executioner llegó a tener 464 títulos distintos (que a partir de 1983 se hicieron mensuales), sino que, además, publicó al mismo tiempo varios Super Bolan, novelas extralargas de las que se llegaron a hacer 178. Pero hay más: 5 spin-offs que sumaron en total 469 novelas más, una revista que duró 4 números y algún que otro cómic. Ve sumando, ve.
En total, 1111 novelas en 51 años, o lo que es lo mismo, algo más de 21 libros al año. Vamos, que hay que ser muy fan para conocer por completo toda la obra de The Executioner. Curiosamente, estuvo a punto de ser llevado al cine pero la idea quedó en nada. Sin embargo, cristalizó en el personaje de Punisher. Al fin y al cabo, Bolan era un tipo duro que mató a 90 enemigos en la Guerra de Vietnam, pero que también mostraba compasión por los ciudadanos vietnamitas que necesitaban apoyo. Un poco como Frank Castle, si a Castle le importaran un carajo los demás.

Además, ambos tienen un pasado militar que les dejó con algún que otro trauma, luchan contra el crimen y tienen problemas manteniendo a sus amores vivos. Bueno, Bolan no tanto de un tiempo a esta parte, porque se acuesta con alguien diferente en cada novela. Castle no lo tiene tan claro y la muerte de su familia fue lo que despertó su furia asesina y sus ganas de hacer el bien, aunque sea a su retorcida manera. En todo caso, sí, definitivamente, Marvel tomó las riendas de un personaje de éxito y lo transformó para convertirlo en un héroe propio. No sería ni la primera ni la última vez, desde luego, porque si hay algo que le sobraba a Stan Lee y los suyos era morro… y conocer el código del copyright.