Un grupo de padres en Estados Unidos ha demandado a Epic Games por publicidad engañosa relacionada con el temido FOMO (miedo a perderse algo), la cual es utilizada en el popular juego Fortnite mediante temporizadores en la tienda que generan una presión artificial para comprar. Este fenómeno ha suscitado preocupaciones especialmente entre las familias, dado que los usuarios más jóvenes son considerados un grupo vulnerable a tales tácticas. Aunque la sensación parecida al FOMO siempre ha estado ahí, ahora somos capaces de ponerle nombre.
Seguro que alguna vez has experimentado este miedo a estar perdiéndote algo
Según la demanda, los temporizadores de cuenta regresiva para ciertos artículos del juego inducen una sensación de urgencia, creando una falsa presión que podría influir negativamente en los jugadores jóvenes. Los demandantes argumentan que, aunque Epic Games alega ser transpertente al mostrar el tiempo restante para la compra de skins y otros objetos, muchos de estos productos regresan a estar disponibles días después o permanecen en venta durante semanas al mismo precio, contradiciendo así la premisa de ofertas limitadas.
Las alegaciones de los padres encuentran eco en eventos anteriores, como la multa impuesta a Epic Games en los Países Bajos en 2024, donde la compañía fue sancionada con más de 1,1 millones de euros por mostrar temporizadores falsos que dieron la impresión de descuentos que nunca existieron. Esta práctica se considera ilegal, ya que infringe las leyes de publicidad engañosa en varios estados de EE. UU.
Epic Games ha respondido a la demanda asegurando que las acusaciones son incorrectas y resaltando que han eliminado los temporizadores y mejorado las protecciones para prevenir compras no deseadas, así como implementado controles parentales para menores. La compañía enfatiza que estas nuevas medidas refuerzan su compromiso con la responsabilidad hacia su base de jugadores.
El tribunal de San Francisco deberá decidir si permite que la demanda se convierta en una colectiva, lo que podría tener implicaciones significativas para millones de jugadores de Fortnite, a medida que la industria de los videojuegos enfrenta un creciente escrutinio sobre sus prácticas comerciales y de monetización.