En solo dos años, desde el lanzamiento de ChatGPT, las inteligencias artificiales han evolucionado hasta convertirse en una parte fundamental de nuestro día a día. La competencia es enorme y los avances continuos. En este contexto, y con ChatGPT como claro referente en este campo, veamos cinco puntos en los que la inteligencia artificial de Google es mejor que la de Open AI.
Una integración profunda con los servicios que usamos a diario
Google Gemini se integra directamente con servicios como YouTube, Gmail, Docs y Drive, ofreciéndonos un acceso sin igual a nuestras propias herramientas y datos. Esto significa que podemos, por ejemplo, pedirle a Gemini que busque un correo específico, que resuma un correo en Gmail o que sus respuestas se guarden directamente en un documento de Google Docs.
La posibilidad de acceder a nuestras herramientas más utilizadas convierte a Gemini en algo más que un simple chatbot: es un asistente totalmente conectado con nuestro día a día digital. ChatGPT no ofrece esta integración, lo que nos obliga a realizar parte del trabajo nosotros mismos, como copiar y pegar información manualmente entre aplicaciones. ¿Una gran diferencia? Depende mucho de la importancia de nuestra privacidad y también de la complejidad de la tarea, pues en los casos en que una IA da mejor respuestas que otra, copiar y pegar un texto tiene menos importancia.
Una suscripción con más valor añadido
El plan Premium de Gemini incluye 2 TB de almacenamiento en Google Drive, además del acceso al modelo avanzado de Gemini Pro. Este espacio adicional, que podemos utilizar en Fotos, Drive y más, añade un valor considerable, especialmente cuando necesitamos almacenamiento para nuestros archivos. Por prácticamente el mismo coste mensual que el plan de ChatGPT, Gemini nos ofrece su chatbot más avanzado, junto a otros servicios.
Respuestas múltiples para cada consulta
Algo muy interesante de Google Gemini es su capacidad para generar tres respuestas diferentes de forma automática a cada pregunta. Esto nos permite comparar opciones y elegir la que mejor se ajuste a nuestras necesidades sin perder tiempo regenerando contenido manualmente, como puede ocurrir si usamos ChatGPT.
Aunque este comportamiento es especialmente útil cuando trabajamos en tareas creativas, como redactar correos electrónicos o escribir documentos, ya que nos proporciona perspectivas variadas de inmediato, también es verdad que, con el tiempo y la práctica, obtendremos la respuesta que esperamos de los asistentes a la primera. En todo caso, más si estamos empezando, tener más de una opción a la vista sin tener que tocar el botón de regenerar, es interesante.
Una experiencia más concisa y directa
Gemini suele hacer un gran trabajo a la hora de resumir información de manera clara y concisa, ideal para cuando necesitamos respuestas rápidas y no tenemos tiempo para leer demasiados textos. Si le pedimos a Gemini que nos explique algo, este suele darnos una respuesta breve que cubra los puntos esenciales. ChatGPT, en cambio, tiende a extenderse, lo que puede ser útil en algunos casos pero innecesario en otros.
Un límite de contexto mucho mayor
Finalmente, hay que destacar que Gemini supera a ChatGPT en su capacidad para gestionar consultas más extensas gracias a su límite de contexto de un millón de tokens. Algo muy importante a la hora de procesar documentos realmente largos, como PDFs, y algo que, por lo menos a día de hoy, ChatGPT no puede manejar de la misma manera.
La competencia entre Google Gemini y ChatGPT nos beneficia a todos, sin duda. Los puntos que hemos hablado dejan claro que Gemini tiene ventajas en determinadas áreas, entre tanto, la historia es igual de cierta si hablamos de las ventajas de ChatGPT frente a Gemini. Por ahora, recordando cómo usar ChatGPT para transcribir nuestras notas escritas a mano gratis o estos 5 consejos para usar mejor ChatGPT del jefe de producto de OpenAI, conozcamos las fortalezas de la IA de Google, pues, en definitiva, la clave está en poder utilizar la IA que más nos convenga para cada una de nuestras tareas.