Los investigadores han descubierto que la Vía Láctea tiene algo muy inusual que la diferencia de otras galaxias que, a primera vista, parecen similares.
Suscríbete a la Newsletter de Softonic y recibe las últimas noticias en tech, juegos, entretenimiento en tu buzón de correo
Suscríbete (es GRATIS) ►Como se detalla en tres artículos recientes publicados en The Astrophysical Journal, un equipo de investigadores examinó una montaña de datos como parte del sondeo Satellites Around Galactic Analogs (SAGA), dedicado a comparar la Vía Láctea con otras 101 galaxias de masa similar.
Según los investigadores, la distinción es técnica, pero significativa: descubrieron que la Vía Láctea tiene sorprendentemente pocas galaxias satélite más pequeñas en comparación con sus pares, y algunas de ellas han dejado misteriosamente de formar nuevas estrellas.
Un enigma para el que no tenemos respuesta
“Ahora tenemos un enigma”, dijo en un comunicado la profesora de astrofísica de Stanford Risa Wechsler, cofundadora de SAGA y coautora de los tres artículos. “¿Qué ha provocado en la Vía Láctea que estos pequeños satélites de menor masa hayan visto apagada su formación estelar?”, se preguntan los investigadores.
Los hallazgos sugieren que la historia evolutiva de nuestra galaxia es sorprendentemente diferente, lo que la diferencia de todas las demás, una investigación que también podría obligar a los científicos a reexaminar cómo entendemos la formación de las galaxias.
“Nuestros resultados demuestran que no podemos limitar los modelos de formación de galaxias únicamente a la Vía Láctea”, afirma Wechsler. “Tenemos que observar la distribución completa de galaxias similares en todo el universo”.
El núcleo de los hallazgos de los investigadores es la materia oscura, la misteriosa sustancia que, según los científicos, constituye el 85% de la materia del universo, pero que aún no se ha observado directamente. Los investigadores han descubierto anteriormente que los halos masivos de materia oscura permiten que se formen galaxias en su interior, creando fuerzas gravitatorias lo suficientemente fuertes como para que la materia ordinaria se agrupe.
Cuando Wechsler y sus colegas examinaron 378 pequeñas galaxias satélite que orbitan alrededor de 101 galaxias mucho mayores como la Vía Láctea, descubrieron que la mitad de los satélites de la Vía Láctea ya no formaban estrellas, a diferencia de la mayoría de las demás galaxias, cuyos satélites seguían siendo fábricas estelares activas.
Todo ello plantea una pregunta intrigante: ¿por qué nuestro hogar galáctico es diferente? Hay que investigarlo.