James McAvoy tenía poco más de 20 años cuando pisó por primera vez el set de rodaje de Hermanos de Sangre. Imagina: acabas de empezar con tu carrera y ya estás trabajando en una serie de Steven Spielberg y Tom Hanks. Casi nada. Fue un papel secundario en el episodio 4, pero más que suficiente para poner el pie en la puerta giratoria de la industria y empezar a aparecer en más series y películas. Sin embargo, no lo recuerda precisamente con gratitud.
Hermanos de Bullying
“En mi primer día de rodaje, había un montón de actores. Era una de esas escenas con todos presentes, y estábamos en un bar. Y tuve una escena“, recuerda. Y merece la pena resaltarlo, porque gran parte de sus compañeros de reparto apenas tenían una línea de diálogo. “Estaban enfadados, y yo llegué para hacer un episodio y me dieron un arco y escenas. Tuve un montón de diálogos”.
De hecho, interpretó al soldado James W. Miller, con nombre y apellidos, algo que no hizo gracia a otro actor, cuyo nombre no ha querido decir. “Uno de los tíos de la serie decidió hacerme bullying en mi primer día como actor profesional recién salido de la escuela. Él y sus amigos me estuvieron señalando y riéndose de mí durante tres minutos“. Ahora, McAvoy ha sido Charles Xavier, y nadie ha vuelto a oír hablar de ellos.
Por suerte, los actores Dexter Fletcher y Robin Laing le salvaron, diciéndole “Ven con nosotros, tío”. Eso sí, reconoce que estar en Hermanos de sangre, pese a todo, fue una auténtica pasada. “Diría que aparte de ese día fue un 9. Pero ese día fue un 2”. No hagáis bullying, por favor.