Hope, la nueva película del surcoreano Na Hong-jin, apunta a ser uno de los proyectos de ciencia ficción más ambiciosos de Corea del Sur en 2026. Su historia lleva a un pequeño pueblo portuario, aislado del resto del mundo, a enfrentarse con una criatura tan misteriosa como devastadora. Sobre el papel, la mezcla se entiende enseguida: la amenaza descomunal de Attack on Titan y la tensión de supervivencia en comunidad de A Quiet Place. Con eso basta para explicar buena parte del enorme interés que ha despertado incluso antes de su estreno internacional.
Después de The Wailing y The Yellow Sea, Na Hong-jin vuelve aquí con los habitantes de una remota localidad costera que quedan por completo incomunicados cuando una presencia monstruosa irrumpe en la zona.
Quien queda al frente de la resistencia es el jefe de policía local, empeñado en organizar a la comunidad mientras el pueblo entero se va convirtiendo en una trampa.
La comparación con Attack on Titan no viene solo del tamaño de la amenaza. También pesa esa sensación de asedio absoluto y la forma en que el monstruo golpea físicamente el entorno. Lo de A Quiet Place va por otro lado: un suspense más contenido, vecinos atrapados, reglas de supervivencia inventadas sobre la marcha y una comunidad entera intentando no desaparecer.
Na Hong-jin ha contado que quería hacer justo ese tipo de gran espectáculo pensado para la sala de cine, de los que, según él, cada vez se ven menos. Y la ambición se nota. Está en la escala misma del proyecto.
El reparto tampoco es precisamente el habitual, incluso para una superproducción internacional: Hwang Jung-min, Zo In-sung, Michael Fassbender, Alicia Vikander y Taylor Russell. Por la información que se conoce hasta ahora, su presupuesto de 46 millones la convierte en la producción más cara de la historia del cine surcoreano. Además, su duración se va hasta los 160 minutos.
La película se presentó en competición en el 79.º Festival de Cannes el 17 de mayo de 2026 y, poco después, cerró preventas internacionales importantes en más de 200 territorios.
Por las primeras informaciones, esas operaciones habrían permitido recuperar aproximadamente la mitad del presupuesto antes incluso de que llegara su estreno comercial a gran escala.
También hay nombres fuertes en la distribución. NEON se quedó con los derechos para Norteamérica, mientras que MUBI y Sony Pictures Worldwide Acquisitions aparecen entre las compañías implicadas en su lanzamiento global.
En Corea del Sur, Hope llegó a los cines el 15 de julio de 2026 y, de acuerdo con los datos de la taquilla local, superó el millón de espectadores en menos de tres días.
Y cinco días después, con esos mismos datos de taquilla surcoreana, ya había pasado de los 2 millones. Una pista bastante clara de que el interés del público sí está yendo a la par de toda la expectación mediática.
La crítica, eso sí, ha estado mucho más partida. Varios críticos han celebrado su ambición, las secuencias de acción y la apuesta por el gran entretenimiento. Otros, en cambio, han sido especialmente duros con el CGI, sobre todo con los efectos de la criatura, que algunos describen como poco convincentes e incluso distractores.
Frente a esas críticas, Na Hong-jin dijo que la versión proyectada en Cannes no estaba del todo terminada y que los efectos visuales seguirían puliéndose antes del lanzamiento oficial en cines. Hasta qué punto cambiará la película antes de llegar a más mercados, por ahora, no se sabe.