Ryan Condal, que lleva las riendas de House of the Dragon, ha salido hoy a aclarar algo que muchos titulares habían dado a entender mal: la gran escena de la que todo el mundo habla no corresponde a una hipotética temporada 3, sino al arranque de la temporada 2.
Por ahora, HBO no ha enseñado en pantalla ni ha detallado oficialmente ningún gran giro de esa futura tanda de episodios de House of the Dragon.
La escena a la que apuntan casi todas las conversaciones es Blood and Cheese, la trama sombría que pone en marcha buena parte de las consecuencias de la guerra Targaryen.
Ahí, dos asesinos enviados por Daemon Targaryen logran colarse en la Fortaleza Roja y desatan una tragedia devastadora para la familia del rey Aegon II.
La historia sale de Fire & Blood, el libro de George R.R. Martin, y era una de las partes más esperadas por los lectores. También una de las que más temor despertaban.
Condal contó que quiso plantearla casi como una “secuencia de atraco que sale mal”, manteniendo la tensión y el horror, pero sin llevar la puesta en escena hacia lo gráfico o lo cruel solo por buscar impacto.
Dentro del mundo de House of the Dragon, el ataque opera como respuesta directa a la muerte de Lucerys Velaryon al cierre de la primera temporada, así que no es solo una escena pensada para sacudir al espectador.
Es, más bien, un punto sin vuelta atrás en la Danza de los Dragones, la guerra civil entre los bandos rivales de la casa Targaryen. Y ese efecto dentro de la historia importa mucho: House of the Dragon convierte el dolor, la venganza y los errores de cálculo en el combustible de un conflicto cada vez más difícil de frenar.
El estreno de la temporada 2 reunió 7,8 millones de espectadores en su primera noche en Estados Unidos, según cifras de HBO que suman varias plataformas.
El dato aguanta bien, aunque queda alrededor de un 22 % por debajo de los casi 10 millones que, siempre según HBO, siguieron el debut de House of the Dragon en 2022. Aun así, la cadena ya había renovado la serie para una tercera temporada antes incluso de su regreso, una muestra bastante clara de confianza en la franquicia.
Y parte de la conversación alrededor de esta segunda entrega también ha tenido que ver con el ritmo.
Varios análisis la leen como una temporada de transición, más volcada en colocar piezas sobre el tablero que en resolver grandes batallas, mientras el propio Ryan Condal ya ha confirmado que acontecimientos muy esperados, como la Batalla del Gaznate, se guardan para más adelante. Lo que sí deja claro este golpe inicial, brutal desde el primer minuto, es que House of the Dragon ya ha entrado de lleno en la etapa más sangrienta de su guerra. De momento, no se sabe cuándo dará HBO detalles concretos sobre la trama de la temporada 3.