Pocas polémicas han arrastrado más polémica este año que Michael, de Antoine Fuqua, pero parece que eso no ha impedido que el público hable. Con 611 millones de dólares en taquilla, la película ha logrado desbancar a La Pasión de Cristo de Mel Gibson como el cuarto biopic más taquillero de la historia del cine. Aunque la película de Gibson fue, sin lugar a dudas, más rentable. Con apenas 30 millones de presupuesto, los 610 millones que hizo en taquilla impresionan más en contexto que los 200 millones de presupuesto que ha tenido Michael.
El rey del pop, también de la taquilla
Lejos le queda conseguir avanzando puestos más allá de eso. El tercer puesto lo ocupa la cinta china Hi, Mom, de Jia Ling, que ingresó algo más de 840 millones, y para el segundo y primer puesto tendría que batir a Bohemian Rapsody y Oppenheimer, con 910 y 975 millones de dólares ingresados en taquilla respectivamente.
Nada de esto resta méritos a Michael, que es uno de los grandes fenómenos del año. Bien situada como la cuarta película más taquillera del año —solo por detrás de Pegasus 3, Project Hail Mary y Super Mario Galaxy: la película—, ha sido un espectacular éxito comercial. Aunque no de crítica. Recibiendo numerosos ataques por la representación parcial y muy poco consciente con la imagen y problemas legales del artista, creando una imagen mitologizada del mismo.
En cualquier caso, no parece que eso importe demasiado al público y los fans. Y dado el éxito de Michael, es de esperar que futuros biopics de artistas sigan buscando ocultar sus trapos sucios para asegurarse de ofrecer exactamente lo que, parece ser, quieren hoy las audiencias: una representación triunfal de los ídolos a los que adoran.