Desde que Resident Evil hiciera su debut en 1996, la icónica saga de terror ha sido objeto de numerosas adaptaciones y lanzamientos en múltiples plataformas. Sin embargo, los fanáticos de la serie han estado esperando desde 1999 para jugar la primera entrega en Game Boy Color. Este título, desarrollado por el estudio londinense HotGen, nunca llegó a ver la luz del día, lo que ha mantenido viva la curiosidad en la comunidad gamer.
Resident Evil en 8 bits
Adaptar una experiencia de horror de supervivencia de una consola de 32 bits, que ocupaba dos CD, a las limitaciones de una portátil de 8 bits y un cartucho de apenas 2 MB era un reto monumental. A mediados de los años 2000, el proyecto fue oficialmente cancelado, pero en 2011 se recuperaron las primeras ROMs con prototipos, lo que permitió a los entusiastas vislumbrar lo que pudo haber sido este juego. La organización Games That Weren’t ha realizado un trabajo excepcional al preservar y compartir la versión más completa conocida hasta la fecha, la cual se estima que está completada en un 98%.
Según el programador Pete Frith, esta versión no solo incluye elementos del juego original, sino que también permite enfrentarse a uno de los enemigos más emblemáticos de la serie, el Tyrant. Sin embargo, los motivos detrás de su cancelación fueron claros: tanto el director Shinji Mikami como el productor Tokuro Fujiwara consideraron que la Game Boy Color no era una plataforma adecuada para albergar una producción de tal envergadura.
Los fanáticos de Resident Evil ahora tienen la oportunidad de experimentar este proyecto perdido gracias a los esfuerzos de preservación de Games That Weren’t. A pesar de las limitaciones de la época y las preocupaciones de los creadores, queda una pregunta en el aire: ¿podría haberse lanzado este juego en su tiempo y funcionado como un sólido capítulo en la saga Resident Evil?