Recientemente la Unión Europea ha decidido, tras su tentativa inicial, no incluir iMessage, el servicio de mensajería de Apple, en las estrictas regulaciones del Acta de Mercados Digitales (DMA). Tal como Apple respondió a la UE tras su inclusión en una primera lista borrador, el servicio de la compañía de Cupertino no tiene suficientes usuarios como para quedar afectado por esta nueva ley.
Sin regulación, pero con el mismo resultado
La DMA es una legislación que busca regular a los gigantes tecnológicos, a los que llama “guardianes” digitales, obligándolos a abrir sus plataformas a terceros y a garantizar la interoperabilidad de sus servicios. Uno de los aspectos de esta DMA es obligar a servicios como iMessage a implementar la interoperabilidad con otras plataformas de mensajería, como WhatsApp o Messenger, ambos de Facebook.
Sin embargo, tras una investigación de cinco meses, la Comisión Europea concluyó que iMessage no ocupa una posición dominante en el mercado, especialmente en lo que respecta a su uso por parte de empresas, y por tanto, no será sujeto a las regulaciones de interoperabilidad de la DMA. Esta decisión ha sido recibida con satisfacción tanto por Apple como por Microsoft (dueño de Bing, que también fue excluido de ciertas regulaciones bajo la misma lógica), quienes han expresado su agrado por quedar afectados por la DMA.
Lo más importante aquí es hacer una distinción clara. iMessage como protocolo es una cosa, y la app Mensajes de nuestro iPhone, iPad o Mac es otra cosa. Y esta es una distinción a tener muy en cuenta, porque, mientras iMessage no tendrá que integrar servicios de terceros y podrá seguir manteniendo los estándares de seguridad del servicio de Apple, la app Mensajes plantea otros cambios.
Por propia decisión, Apple anunció que la app Mensajes adoptará el protocolo RCS en los próximos meses. Esto significará que a través de Mensajes podremos enviar fotos, vídeos, mensajes de audio, stickers y otros tipos de contenido propios de iMessage a cualquier persona. RCS sustituye al tradicional SMS y ya tiene soporte en Android. Así, podremos comunicarnos con cualquier persona a través de la app Mensajes igual que ya haríamos en Telegram o WhatsApp, por ejemplo.
En definitiva, estamos ante un panorama realmente interesante. Si bien podremos seguir disfrutando de la máxima privacidad y seguridad al mandar mensajes entre dispositivos de Apple, gracias al RCS podremos comunicarnos mucho más libremente que hasta ahora al hablar con usuarios de Android. Un objetivo que no llega por la imposición de una regulación si no por la evolución natural de los estándares y que pronto todos disfrutaremos.