Los live action basados en anime son cada vez más habituales en las plataformas de streaming. Netflix ha triunfado recientemente con el de One Piece y ha fracasado con el de Cowboy Bebop, y no es el único servicio de VOD que está buscando sus propias joyas del género. Disney Plus, por su parte, acaba de estrenar el live action de El país de Tanabata.
La serie se basa en el manga homónimo de ciencia ficción de Hitoshi Iwaaki, que publicó en la revista Weekly Big Comic Spirits de Shogakukan entre 1996 y 1999 y ha acabado recopilado en cuatro volumenes. Curiosamente, el autor es también el creador de Parasyte, su obra más reconocida y la cual acaba de recibir también su propio live action, en esta ocasión por parte de Netflix.
Ciencia ficción, terror y mucho Japón
En El país de Tanabata se muestra cómo un pequeño grupo de personas, descendientes de un linaje en particular, tienen la capacidad de negar una esfera de la realidad y eliminarla de la existencia. Sin embargo, el uso continuo de este poder altera la apariencia del usuario hasta que llegan a parecerse a un alienígena no muy pretencioso.

Pero, ¿qué tiene esto que ver con una ciudad apartada de Japón, un grupo de estudiantes universitarios de Tokio y una serie de misteriosas desapariciones y muertes? Todos estos misterios se van resolviendo en una serie de ciencia ficción con muchos elementos de terror que está consiguiendo conquistar al público de Disney Plus.
A pesar de que la crítica no ha puesto precisamente por las nubes a El país de Tanabata, es una potente aproximación al mundo creado por Hitoshi Iwaaki, quien en Japón es toda una leyenda y quien ha inspirado a muchos otros autores en sus obras posteriores.