Riot Games ha confirmado hoy que Locke llegará a League of Legends el 24 de junio, con el parche 26.13. Y esa fecha, si se mira dentro de la hoja de ruta actual de la compañía, también deja otra lectura bastante relevante: por ahora, Locke apunta a ser el único campeón nuevo previsto para todo 2026. La señal es bastante evidente. Riot quiere bajar el ritmo de lanzamientos en League of Legends.
Detrás de ese cambio, siempre según Riot Games, hay varias prioridades de fondo. Ahí entran League Next, la próxima gran evolución técnica de League of Legends, una actualización visual más ambiciosa y un esfuerzo mayor en los reworks de campeones veteranos.
A una parte de la comunidad, la hoja de ruta le encaja. Menos personajes nuevos, sí, pero también más espacio para afinar lo que ya existe dentro del juego y evitar estrenos innecesariamente cargados.
De hecho, las primeras impresiones están siendo mejores de lo que muchos esperaban. Para bastantes jugadores, analistas e incluso nombres del competitivo, Locke recuerda a una forma de diseñar campeones más limpia y más fácil de entender, lejos de esa sensación de “sobrecarga” que han dejado varios lanzamientos recientes, aunque siga encajando de lleno en el arquetipo de asesino. Riot, además, recalca que su kit gira alrededor de ventanas de castigo y opciones de contrajuego que deberían verse con claridad.
En lo jugable, Riot Games lo plantea para la calle central y lo mete de lleno en la categoría de asesino AP. Toda su identidad pasa por las Soul Nails, unas marcas que va colocando sobre los enemigos y que sirven como base para sus combos de daño explosivo.
La idea, al menos sobre el papel, no es que Locke entre, pulse dos botones y haga desaparecer a un objetivo sin margen para responder. Necesita preparar bien el momento, administrar sus marcas y escoger con cuidado cuándo se lanza. Si Riot Games da con la tecla, Locke debería dejar bastante espacio para la expresión mecánica de quien lo domine y, a la vez, resultar más legible para quien tenga que jugar enfrente.
Y esa parte es, precisamente, una de las que mejor está cayendo en esta primera toma de contacto. Hay bastante curiosidad por ver si esta vez Riot consigue que la fantasía de asesino funcione sin que la partida se sienta injusta.
Donde sí ha aparecido el primer gran foco de debate es en la definitiva. Según lo que ha enseñado Riot Games, la ulti de Locke puede ejecutar a enemigos con poca vida. Ese detalle ya ha disparado el hype, pero también ha abierto las primeras dudas sobre su equilibrio antes incluso de que el campeón llegue a los servidores en vivo.
La inquietud no pasa solo por el daño de remate. También pesa su capacidad de reset en peleas coordinadas: en solo queue puede ser decisiva si empieza a encadenar bajas, pero en entornos más organizados, donde cada objetivo se prepara al milímetro, su impacto real podría irse bastante más arriba de lo que sugiere la teoría.
En cuanto a su historia, Riot Games presenta a Locke como un exorcista demaciano criado por ocultistas, convencido de que la raíz del mal no está en los demonios, sino en la oscuridad interior del ser humano. Aun así, ahora mismo la atención está en otro sitio: ver qué ocurre cuando este supuesto “asesino justo” pise la Grieta del Invocador el próximo 24 de junio.