CryZENx ha confirmado hoy que deja atrás su remake fan de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, una reinterpretación no oficial del clásico de Nintendo de 1998 construida en Unreal Engine 5 que, después de diez años de trabajo, había logrado captar la atención de buena parte de la comunidad por su acabado visual y por las demos jugables que fue publicando.
Con esa decisión se apaga uno de los proyectos no oficiales más seguidos alrededor del clásico de Nintendo.
Según ha contado el propio CryZENx, la razón no ha sido una intervención de Nintendo ni una retirada impuesta. El punto de inflexión, siempre según explica el creador, fue el anuncio de Nintendo de un remake oficial de Ocarina of Time para la futura Nintendo Switch 2, previsto para 2026.
Desde su punto de vista, seguir invirtiendo tiempo en una versión hecha por fans pierde bastante sentido si Nintendo ya está desarrollando la suya.
La noticia ha sorprendido a muchos seguidores, sobre todo porque el proyecto de CryZENx llevaba años avanzando sin sobresaltos importantes. Durante todo ese tiempo fue compartiendo actualizaciones con regularidad, mejoras técnicas y versiones jugables que permitían recorrer algunas de las zonas más icónicas del juego de 1998, además de probar combates y mazmorras muy reconocibles para cualquier fan.
El desarrollador también ha querido dejar una cosa clara: no recibió ningún cease and desist ni ninguna notificación legal que lo forzara a parar.
Y ese detalle pesa, más aún cuando hablamos de Nintendo, una compañía con un historial larguísimo de proteger sus propiedades intelectuales con mano firme. Por eso, una parte de la comunidad asumió casi desde el minuto uno que el cierre tenía detrás un motivo legal.
Aquí, por lo que ha aclarado CryZENx, no habría pasado eso.
Aunque el desarrollo activo ya se ha dado por terminado, las demos publicadas no deberían desaparecer por ahora. Quien tenga curiosidad por ver el trabajo de CryZENx todavía podrá probar una parte de todo lo que llegó a construir a lo largo de estos diez años.
Que no fue poco.
El remake de CryZENx terminó convertido en una demostración técnica muy seria de lo que Unreal Engine 5 podía hacer con Ocarina of Time, con iluminación moderna, nuevos modelados, escenarios rehechos y una puesta en escena mucho más cercana a los estándares visuales actuales.
Mientras tanto, el remake oficial de Nintendo sigue rodeado de misterio. La presentación de Nintendo fue muy breve y no enseñó gameplay, así que todavía cuesta medir el verdadero alcance del proyecto.
Más en concreto, Nintendo llegó a describirlo en internet como un “remake completo”, con gráficos y diseños actualizados, pero más tarde ese texto cambió. Desde entonces pasó a hablar simplemente de que el clásico “renacerá”, una fórmula bastante más ambigua que ha vuelto a abrir el debate sobre si estamos ante una reconstrucción total o ante una revisión bastante más conservadora.
La reacción de los jugadores está dividida entre la decepción y la comprensión. Mucha gente ha felicitado a CryZENx por el esfuerzo enorme de todos estos años y por haber mantenido vivo el entusiasmo en torno al clásico incluso sin apoyo oficial. Al mismo tiempo, casi nadie parece sorprendido de que haya decidido apartarse ahora que Nintendo ya ha movido ficha.
De cara a lo próximo, CryZENx ha dejado caer que podría ponerse con otro remake fan, y entre las opciones que más interés despiertan entre quienes lo siguen aparece The Legend of Zelda: Twilight Princess. Por ahora, eso sí, no se sabe si ese acabará siendo su siguiente proyecto.