Meryl Streep le dedica a Walt Disney unas palabras no muy agradables

Walt Disney, fallecido en diciembre de 1966, dejó un legado que se ha convertido en un tema de debate intenso, donde la magia y la creatividad de su imperio cultural chocan con sus controvertidas posturas ideológicas. Reconocido como pionero de la animación y creador de clásicos que han definido el entretenimiento familiar, Disney ha sido objeto de análisis crítico en los últimos años, especialmente en lo que respecta a su papel durante la caza de brujas promovida por el senador Joseph McCarthy.

¿Separar persona de obra?

Una investigación de The New York Times reveló documentos que evidencian la relación estrecha entre Disney y J. Edgar Hoover, director del FBI. Entre los años 1940 y 1966, Disney no solo delató a colegas sospechosos de simpatizar con el comunismo, sino que también acordó con Hoover líneas narrativas en sus producciones que reforzaban valores conservadores, distorsionando la narrativa de sus filmes.

La actriz Meryl Streep ha sido una de las voces más prominentes que han cuestionado la figura de Disney. Durante la ceremonia de los premios National Board of Review en enero de 2014, Streep lo calificó como racista, antisemita y misógino. Aludió a testimonios de miembros del equipo de animadores, como Ward Kimball, quien expresó que Disney no confiaba ni en las mujeres ni en los gatos. Streep también leyó una carta donde Disney afirmaba que las mujeres no realizaban ningún tipo de trabajo creativo, un claro indicio del sexismo estructural presente en su estudio.

Este cruce entre la admiración por su contribución cultural y la crítica a sus posturas ideológicas genera un diálogo relevante sobre cómo percibimos la historia a través de las acciones de sus figuras más influyentes, mostrando que el legado de Disney es tan fascinante como problemático.