Meta puso en marcha a principios de 2026 un plan para sustituir a sus trabajadores por IAs: el Project OT. El plan contemplaba reducir varios equipos en hasta un 60% y luego apoyarse en agentes capaces de llevar a cabo gran parte del trabajo diario. La realidad ha terminado siendo bastante más compleja, según recogen en Reuters. Mucho más compleja, de hecho.
Una Meta “AI native” con muchos menos empleados
La idea de Mark Zuckerberg era la de convertir a Meta en una compañía “AI native”, con equipos pequeños supervisando agentes de IA. La apuesta, muy a pesar de los trabajadores, encaja muy bien con un entorno donde los agentes ganan protagonismo y donde uno de cada cinco empleados estadounidenses ya delega tareas completas en la IA.
Meta ejecutó una primera ronda de despidos en mayo, pero tuvo que cancelar la segunda, prevista para el mes de noviembre. Las cifras internas explican el cambio de rumbo: la productividad real quedó muy, muy lejos de las expectativas.
Mucho más código, pero muy pocos resultados
Los cambios de código crecieron un 220% interanual. Impresionante, pero las mejoras que de verdad llegaron a los usuarios solo aumentaron un 36%. Los incidentes técnicos y de seguridad, por su parte, crecieron un 40 %, lo que es muy relevante ante los retos de seguridad de los agentes de IA están planteando. La mayor automatización ha generando en Meta mucho más trabajo.
Zuckerberg reconoció en julio que los agentes avanzaban a un ritmo inferior al esperado. Tarde, sin embargo, para los miles de empleados despedidos. La diferencia entre asistir nuestro trabajo y sustituirlo por completo es, ahora mismo, enorme.