Un ajedrecista llamado Igor Rausis ha sido acusado de utilizar un móvil para hacer trampas en plena partida de ajedrez.
El incidente tuvo lugar en un torneo en Estrasburgo, Francia. Rausis se fue al baño durante una pausa. Poco tiempo después, se encontró un móvil en el retrete y el propio ajedrecista decidió declarar que era suyo.
La presión social llegó después de que The Times publicara una foto realizada a escondidas en donde vemos a Rausis consultando el móvil en el baño, en plena partida.

La duda es evidente: ¿utilizó Rausis algún tipo de app o software que le ayudara a ganar la partida de ajedrez que se traía entre manos? El jugador no lo ha dejado claro en sus declaraciones: “Perdí la cabeza ayer. Creo que ya he jugado mi última partida de ajedrez”.
Los fans del ajedrez llevan tiempo sospechando de Rausis, ya que últimamente su ratio de victorias se ha incrementado de forma inusualmente vertiginosa.
En este sentido, un representante de la Federación Mundial de Ajedrez, Yuri Garrett, admitió después del incidente que llevan meses investigando a “un jugador” después de que su software diseñado para alertar rendimientos extraños entre ajedrecistas activara las alarmas.
Ya hace años que los móviles están prohibidos en torneos de ajedrez, hasta el punto que sus participantes deben pasar por detectores de metal antes de las partidas. No obstante, alguien podría haberle escondido a Rausis su móvil en el baño antes de que empezara su partida.