Napoleon, la película de Ridley Scott con Joaquin Phoenix al frente, lleva varios días colocándose entre los títulos más fuertes de Apple TV+, algo llamativo si se recuerda lo apagado que fue su paso por los cines.
En streaming, Napoleon está encontrando una visibilidad internacional muy por encima de la que tuvo cuando se estrenó en salas. El caso sirve, además, para ver con bastante claridad cómo una superproducción puede volver a ponerse en circulación, recuperar conversación y ganar peso otra vez después de una taquilla que supo a poco.
Los rankings recientes de Apple TV+ la han mantenido con firmeza dentro del top 10 mundial de la plataforma.
Y hay un dato que sobresale sobre el resto: en esos mismos rankings de Apple TV+, Napoleon llegó al número 1 en Laos y escaló hasta el número 2 en mercados como Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Chile, Dinamarca y Grecia. Viendo esos puestos, cuesta no pensar que su tirón fuera de Estados Unidos ha terminado siendo bastante mayor de lo que dejó entrever su recorrido en salas.
Ese desfase importa, sobre todo, por lo que costó. La película habría manejado un presupuesto cercano a los 200 millones de dólares y acabó con una recaudación mundial de unos 222,4 millones. Sobre el papel, la cifra no suena a catástrofe, pero en Hollywood se lee como un resultado flojo para una producción de ese tamaño, sobre todo cuando a la cuenta hay que sumarle marketing y distribución.
Parte de este segundo impulso coincide con la llegada de la versión del director a Apple TV+.
Ridley Scott publicó un montaje ampliado de 205 minutos, frente a los 158 minutos de la versión que pasó por cines, y ahí hay una mirada bastante más extensa a la historia de Napoleón Bonaparte y a su relación con Josefina. En streaming, además, estas ediciones suelen encontrar mejor acomodo: cada espectador la ve a su ritmo y, solo con existir, un montaje del director vuelve a encender la conversación en redes y en medios.
Eso tampoco quiere decir que la recepción de Napoleon se haya dado la vuelta por completo.
La película sigue dejando sensaciones mezcladas, con alrededor de un 58% tanto entre la crítica como entre el público en Rotten Tomatoes. Muchas de las objeciones apuntaron a sus licencias históricas, entre ellas la presencia de Napoleón en la ejecución de María Antonieta o la secuencia en la que dispara cañones contra las pirámides de Egipto. Son escenas que muchos historiadores pusieron en duda por forzar hechos clave en favor del dramatismo.
En Francia, de hecho, la reacción contra Napoleon fue especialmente dura.
Le Figaro llegó a definirla como “Barbie y Ken bajo el Imperio”, y el historiador Patrice Gueniffey habló de una revisión “muy antifrancesa y muy probritánica” de la historia. Su paso por salas no alcanzó para justificar del todo una inversión tan alta, pero lo que está pasando ahora en Apple TV+ deja una idea bastante clara: el destino de muchas superproducciones ya no se decide solo en la recaudación del estreno.