Pocos clásicos contemporáneos hay más reconocidos que El niño con el pijama de rayas, libro original y posterior película que ha dejado una huella indeleble en quienes la han leído o visto. Escrita por John Boyne en 2006, la novela fue un éxito que vendió millones de libros en todo el mundo, y la película que la adapta, dirigida por Mark Herman en 2008, fue un éxito que recaudó más de 44 millones de dólares.
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Suscríbete (es GRATIS) ►Ahora, Netflix acaba de incluir en su catálogo esta emotiva película para que todos los que no hayan tenido oportunidad de verla (o quieran verla de nueva) puedan volver a emocionarse con una historia única de amistad entre un niño judío y otro hijo de un nazi en pleno Auschwitz.
La historia que nos emocionó a todos
En la película, el contraste entre la vida privilegiada de Bruno y las crueles realidades que su amigo Shmuel enfrenta del otro lado de la alambrada está magistralmente retratado, gracias a las interpretaciones de Asa Butterfield como Bruno y Jack Scanlon en el papel de Shmuel. Además, Vera Farmiga y David Thewlis aportan fuerza a la historia como los padres de Bruno, mostrando el conflicto interno y la ceguera ideológica que caracterizó a muchas familias alemanas durante el régimen nazi. Sin duda, es una gran película que merece la pena ser vista al menos en una ocasión.