OpenClaw 2.0 ya está disponible. La mayor actualización de la breve pero llamativa historia de la herramienta de IA abre, según sus creadores, una nueva etapa. OpenClaw 2 ha sido posible gracias a 933 colaboradores, 569 de ellos participantes por primera vez y más de 16 000 pull requests al proyecto. Estamos ante un salto enorme en el alcance y la flexibilidad de una herramienta clave para los que buscamos que la IA pase de responder preguntas a ayudarnos con nuestras tareas en el día a día.
Una instalación más sencilla y un navegador que protagoniza la actualización
OpenClaw 2 detecta durante la instalación las suscripciones que podamos tener ChatGPT o Claude, nuestras claves de API y los modelos locales disponibles. Con muy poca configuración extra, podemos llegar mucho antes a nuestra primera conversación e incluso completar la misma configuración ya hablando con nuestro Claw. Un planteamiento que ya hemos visto en otras herramientas, incluyendo la integración de ChatGPT con las apps del Mac.
Después de la configuración inicial, la principal gran novedad es la aplicación del navegador. Desde ahí podemos conversar, continuar con tareas que tengamos en marcha y seguir el trabajo activamente. En la misma línea que Claude controlando el ordenador lo más interesante es que aquí empezamos con una simple tarea o automatización y la hacemos crecer.
Podemos, por ejemplo, vigilar nuestros correos, recuperar información de nuestros servicios o responder a los mensajes que nos llegan desde diferentes canales. Y aquí llega la tercera gran novedad, pues en OpenClaw 2.0 las sesiones nos permiten sumar a otras personas y compartir nuestras tareas conservando el contexto.
Es una aproximación que encaja con los sistemas multiagente como Astra, de OpenAI, donde hay varios involucrados, en este caso humanos o agentes de IA, a la hora de completar una tarea. Una forma de trabajar totalmente nueva y una que querremos explorar, dado su enorme potencial, muy a fondo.