En abril de 2026, Oscar Isaac volvió a poner sobre la mesa a Apocalypse, el villano que interpretó en X-Men: Apocalypse (2016). Esta vez, eso no fue para reabrir el debate sobre su desempeño, sino para apuntalar una idea que lleva tiempo rondando: aquella película sigue viéndose como el tramo más flojo de su paso por el cine de superhéroes.
Durante años, su trabajo quedó inevitablemente asociado a una película que salió al mundo entre críticas tibias y, en bastantes casos, abiertamente duras, como ya dejaba claro la recepción crítica de 2016. Buena parte de esos comentarios se detenían en lo poco convincente que terminaba siendo el personaje una vez llevado a pantalla.
Con el paso del tiempo, esa lectura se fue moviendo.
Entre la recepción entusiasta de Moon Knight y su trabajo poniendo voz a Miguel O’Hara en las películas de Spider-Verse, Marvel acabó dándole a Isaac justo el tipo de material que muchos sienten que le faltó en 2016.
Cuando X-Men: Apocalypse se estrenó en cines, una parte importante de la conversación giró alrededor de lo desaprovechado que estaba su gran antagonista.
Y ahí suele aparecer el mismo consenso, tanto en críticas de la época como en revisiones posteriores: el problema no era tanto Oscar Isaac como el diseño del personaje, cómo estaba planteado y la manera en que la película rebajó a uno de los villanos más imponentes de los cómics hasta dejarlo en una amenaza más bien plana. Esa idea no se ha diluido, al contrario. Con los años se ha asentado bastante: Isaac rara vez entra en listas de peores interpretaciones del género, pero sí aparece una y otra vez cuando se habla de grandes actores encerrados en material poco inspirado.
El propio Isaac ha contribuido a reforzar esa lectura al describir un rodaje físicamente agotador.
En una entrevista de abril de 2026, el actor contó que llevaba un traje de unos 18 kilos, además de prótesis pesadas, pegamento y varias capas de látex que hacían cada jornada mucho más difícil. Entre toma y toma, a menudo tenía que quedarse en una carpa climatizada para aguantar el calor y la incomodidad. Al final, Apocalypse se recuerda más por todo lo que lo lastró a nivel de producción que por lo que el personaje podía haber dado de sí.
La reivindicación llegó después por dos caminos. Por un lado, Moon Knight, estrenada en Disney+ en 2022, le permitió moverse en un registro bastante más amplio al encarnar distintas identidades del personaje con un tono psicológico que recibió muchos elogios. Por otro, su interpretación vocal de Miguel O’Hara, también conocido como Spider-Man 2099, en Spider-Verse terminó de afianzar su presencia dentro de Marvel con un papel carismático y mucho mejor recibido por el público.
Ese recorrido también lo convirtió en un caso poco común: el primer actor en dar vida a tres personajes importantes de Marvel en estudios y formatos distintos.
La reevaluación coincide además con el buen momento de X-Men ’97, una serie animada muy celebrada por crítica y público que ofreció una versión de Apocalypse bastante más interesante y con más matices. Eso volvió a empujar la misma conclusión: el tropiezo de 2016 estaba en la adaptación, no en el actor.
Isaac también habló en abril de 2026 de unas “conversaciones interesantes” sobre un posible proyecto de Midnight Sons y dejó claro que le gustaría volver como Moon Knight, siempre que la historia se tome en serio el Trastorno de Identidad Disociativo del personaje. Por ahora no se sabe si esas conversaciones acabarán convirtiéndose en un nuevo proyecto de Marvel.