Microsoft ha lanzado su nueva serie de PCs Copilot+, que prometen un rendimiento excepcionalmente rápido para tareas de inteligencia artificial, una duración de batería que dura todo el día, entre otras ventajas. Sin embargo, un informe reciente de The Wall Street Journal revela que estos dispositivos tienen un talón de aquiles significativo: la capacidad para ejecutar juegos populares.
Una capa de traducción que no rinde como debería
Los Copilot+ están equipados con chips Qualcomm Snapdragon basados en la arquitectura ARM, que integran CPU, GPU y una unidad de procesamiento neuronal. Esta elección de hardware coloca a los PCs de Microsoft en una situación similar a la de los Mac con Apple silicon, que también usan chips ARM. La principal consecuencia de este diseño es la incompatibilidad de las aplicaciones diseñadas originalmente para la arquitectura x86, utilizada por los procesadores Intel y AMD.
Según el mismo WSJ, aproximadamente el 15% de los usuarios de Windows lo usan para juegos, un segmento no menor que busca compatibilidad y rendimiento en sus dispositivos. Los usuarios de Microsoft no están acostumbrados a encontrar estas incompatibilidades. Justo por eso, Microsoft desarrolló Prism, una herramienta diseñada para permitir que las aplicaciones x86 funcionen en máquinas Windows basadas en ARM.
La misma estrategia que siguió Apple con su Rosetta 2, una capa de traducción en tiempo real que en muchos casos hacía que las apps, sin ninguna optimización, funcionaran mejor en los ordenadores con Apple silicon que en su contraparte con chips x86. Para Microsoft, sin embargo, los resultados no han sido los mismos.
En pruebas realizadas con 1,300 juegos para PC, solo la mitad funcionaron sin errores, fallos o problemas de arranque. El WSJ recoge, por ejemplo, como el software anti-trampas en juegos como Fortnite y League of Legends presenta dificultades que no se pueden trasladar a ARM, lo que impide la ejecución de los mismos. Otros ejemplos incluyen a Shadows of the Tomb Raider que se cortaba repetidamente, y otros títulos populares como Destiny 2, Starfield, Halo Infinite y Fall Guys que ni siquiera lograban iniciarse.
El WSJ recoge la respuesta de Microsoft a la situación, en la que ha reconocido que los juegos con ciertos requisitos gráficos pueden no funcionar en los PCs Copilot+ y ha mencionado que, aunque su objetivo es ofrecer una “experiencia de juego de calidad” en los nuevos dispositivos, los jugadores que busquen una experiencia de alto rendimiento deberían optar por un PC alternativo.
La diferencia en la implementación y adaptación a la tecnología ARM entre Apple y Microsoft es notable. Mientras que Apple ha logrado una transición prácticamente invisible con su Rosetta 2, Microsoft ha encontrado dificultades para hacer que Prism funcione a un nivel similar. En su día, ya hablamos del impresionante hito que Apple consiguió al hacer una transición de esta calibre de forma tan suave. Es de esperar, aunque no a corto plazo, que Microsoft logre algo parecido.