El buen funcionamiento de chatbots como el famoso ChatGPT de OpenAI ha hecho que muchos nos preguntemos si tal cosa sería posible. A día de hoy, la respuesta podría ser un “sí“, al menos hasta cierto punto.
Según revela Techcrunch, un estudio reveló que el 80% de las personas que emplearon ChatGPT para recibir asesoramiento sobre salud mental lo consideraron una buena alternativa a la terapia habitual. Por otro lado, otro informe también reveló que el uso de chatbots pueden ser eficaces para reducir síntomas relacionados con la depresión y la ansiedad. Sin embargo, hay algo que a ChatGPT le falta: el factor humano.
Uno de los factores clave en una tratamiento exitoso es la relación que se establece entre el terapeuta y el paciente. Y es que es muy importante sentirse seguro y con un profesional que nos muestre empatía y confianza. Es más: se trata de algo imprescindible para que el paciente pueda afrontar su problema y superarlo con éxito.
Sin embargo, no todos gozan de las facilidades necesarias para poder recibir terapia. Es lo que pequeñas compañías como Sonia quieren solucionar con el uso de la IA. Sus tres fundadores, Dustin Kliebe, Lukas Wolf y Chris Aeberli están convencidos de que puedes recibir asistencia psicológica de calidad de la mano de la inteligencia artificial.
Según explica Klebe en TechCrunch, “hasta cierto punto, crear un terapeuta potenciado por IA es como desarrollar un medicamento, en el sentido de que estamos consturyendo una nueva tecnología en lugar de reempaquetar una existente”. Su aplicación, Sonia, aprovecha varios modelos generativos para analizar lo que los usuarios dicen durante las “sesiones de terapia” y así, responderles.
A través de técnicas de terapia cognitivo-conductual, la aplicación asigna “tareas” para reforzar las reflexiones surgidas de las conversaciones. Asimismo, también ayudar a identificar los principales factores que causan estrés en el paciente.