Santiago Segura ha implementado una audaz estrategia de marketing para el estreno de su nueva película, Torrente Presidente, que llegará a las salas el 13 de marzo. Consciente de la voracidad de los spoilers y las críticas prematuras, Segura ha decidido no permitir que se filtren detalles de la trama antes de su lanzamiento, lo que podría ser considerado un movimiento arriesgado en la industria cinematográfica actual.
No quiere que la vean antes de tiempo ni los críticos
Una de las tácticas más singulares es que los pases para la prensa se llevarán a cabo cuatro días después del estreno, una práctica poco convencional que busca proteger la experiencia de los fieles seguidores de la saga. “Ese primer fin de semana es para los fans”, comentó Segura en Twitter, destacando que son ellos quienes merecen disfrutar de la película sin conocer de antemano sus giros o chistes.
Además, la promoción se ha mantenido en un nivel mínimo, sin tráileres ni pósters disponibles antes del estreno. Segura parece confiar plenamente en que el nombre Torrente por sí solo atraerá al público, lo que podría plantear una nueva forma de gestionar las campañas promocionales. Este enfoque radical podría inspirar a otros cineastas a seguir un camino similar, especialmente aquellos que temen recibir críticas duras o negativas.
Existe el riesgo de que esta estrategia de no ofrecer críticas previas se convierta en un fenómeno dentro de la industria. Si la táctica resulta exitosa y llena las salas en su primer fin de semana, podría llevar a otros grandes estrenos, incluso de franquicias reconocidas como Marvel, a reconsiderar su enfoque hacia la promoción y el manejo de la crítica. Sin embargo, muchos se preguntan si realmente se necesita un tráiler o una crítica para decidir si una nueva entrega de Torrente es interesante, dado el seguimiento y la devoción que la saga ha cultivado a lo largo de los años.